José Valverde Yuste
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mi alma se pierde
en las turbulencias,
en el oscuro abismo
donde reside lo insondable,
donde lo prohibido yace.
Entre luces y sombras,
el corazón palpita,
el alma busca su anhelo,
en el vaivén de lo etéreo,
del destino frágil.
En el misterio
de las turbulencias,
encuentro consuelo.
¡Oh juventud eterna!
bajo el arco celestial,
en versos de pasión,
como un susurro perdido
en el amanecer,
donde el alma se funde
con la eterna canción
sea sed y agua en este eslabón
donde mi alma vaga sin dirección.
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