Maroc
Alberto
Aunque exista algún pesar,
estar
gozoso y con el semblante
radiante
se logra, sin ser pendejo,
de viejo.
Implora desde el espejo
un rescoldo del ayer,
solo te queda un quehacer,
estar radiante de viejo.
Aunque exista algún pesar,
estar
gozoso y con el semblante
radiante
se logra, sin ser pendejo,
de viejo.
Implora desde el espejo
un rescoldo del ayer,
solo te queda un quehacer,
estar radiante de viejo.
No me extraña que le hayas dado muchas vueltas para hacerlo porque, para mí, lo ovillejos son tela marinera, he escrito dos y tarde como una semana para dejarlos medianamente bien, el tuyo te ha quedado tan de lujo que es como si hubieras tomado una pócima mágica para escribirlo.
Un abrazo Javier.