Presiento que estuve cerca,
tus manos casi rozaban las mías,
eres una mujer tan apuesta,
que apenas la palabras me salían.
Tengo el valor para hablarte,
pero cuando estoy frente a tí no sé,
empieza mi cuerpo a sudarse,
y mudo me vuelvo a la ves.
Tal vez podré superar,
todo ese miedo que me acecha,
quizás cuando te vuelva hablar,
sigas siendo más apuesta.
Te quiero, te quiero mucho,
y la sencilla razón mía,
es que te quiero más que al mundo,
y eso tú, no lo sabías.
tus manos casi rozaban las mías,
eres una mujer tan apuesta,
que apenas la palabras me salían.
Tengo el valor para hablarte,
pero cuando estoy frente a tí no sé,
empieza mi cuerpo a sudarse,
y mudo me vuelvo a la ves.
Tal vez podré superar,
todo ese miedo que me acecha,
quizás cuando te vuelva hablar,
sigas siendo más apuesta.
Te quiero, te quiero mucho,
y la sencilla razón mía,
es que te quiero más que al mundo,
y eso tú, no lo sabías.