LOTO CON LETRAS
Echa a volar tus pájaros imaginarios
Éramos dos, apoyados en el abismo de un tejado, entre el color de la tierra anaranjada y marrón que recordaba al atardecer en sus últimos momentos.
Volábamos siempre juntos; haciéndonos paso entre las nubes pegajosas con algodón mojado.
Abríamos el horizonte , dejándonos guiar por la luz del viento.
Hasta que viste el mar y sin avisarme cambiaste el rumbo; te seguí con la mirada hasta que perdí lo que en el horizonte se veía como un punto negro.
Regresé a reposar en el nido que construimos en el tejado anaranjado. Esperarte sin horizonte arrugó mis alas.
Así que me sacudí el polvo, y me lancé con impulso sobre las nubes azucaradas.
El aire sopló a favor, aprendí que estábamos hechos para volar.
Volábamos siempre juntos; haciéndonos paso entre las nubes pegajosas con algodón mojado.
Abríamos el horizonte , dejándonos guiar por la luz del viento.
Hasta que viste el mar y sin avisarme cambiaste el rumbo; te seguí con la mirada hasta que perdí lo que en el horizonte se veía como un punto negro.
Regresé a reposar en el nido que construimos en el tejado anaranjado. Esperarte sin horizonte arrugó mis alas.
Así que me sacudí el polvo, y me lancé con impulso sobre las nubes azucaradas.
El aire sopló a favor, aprendí que estábamos hechos para volar.