Jose Anibal Ortiz Lozada
Poeta adicto al portal
Si fuéramos libres, volarían los sueños,
sin cadenas que atan al miedo en la piel,
seríamos viento, sin rumbo ni dueños,
como aves que cruzan el vasto laurel.
Si fuéramos libres, seríamos brisa,
que acaricia el rostro con dulce candor,
no habría dolor que el alma desliza,
solo paz y amor en nuestro interior.
Si fuéramos libres, romperíamos jaulas,
esas que el silencio impone al sufrir,
y en la libertad hallaríamos aulas,
donde aprender juntos a reír.
Si fuéramos libres, seríamos mares,
infinitos, firmes, eternos al sol,
y en cada ola escribir mil cantares,
canciones de vida, sin control.
Si fuéramos libres, no habría fronteras,
ni muros que frenen el querer vivir,
todos unidos en manos sinceras,
en un mundo nuevo por descubrir.
Así, libres todos, seríamos luz,
que en la oscuridad alumbra el ser,
y en cada latido sentir la virtud,
de vivir, amar y crecer.
sin cadenas que atan al miedo en la piel,
seríamos viento, sin rumbo ni dueños,
como aves que cruzan el vasto laurel.
Si fuéramos libres, seríamos brisa,
que acaricia el rostro con dulce candor,
no habría dolor que el alma desliza,
solo paz y amor en nuestro interior.
Si fuéramos libres, romperíamos jaulas,
esas que el silencio impone al sufrir,
y en la libertad hallaríamos aulas,
donde aprender juntos a reír.
Si fuéramos libres, seríamos mares,
infinitos, firmes, eternos al sol,
y en cada ola escribir mil cantares,
canciones de vida, sin control.
Si fuéramos libres, no habría fronteras,
ni muros que frenen el querer vivir,
todos unidos en manos sinceras,
en un mundo nuevo por descubrir.
Así, libres todos, seríamos luz,
que en la oscuridad alumbra el ser,
y en cada latido sentir la virtud,
de vivir, amar y crecer.