Buenos días Alberto dada la extensión en tu respuesta te contesto entre tus propios párrafos, y una advertencia, como soy de Graná si por casualidad notas en algún momento mala follá no hagas ni caso, cuando la misma salga de verdad ya lo notarás jajajajaja
aprovecho la introducción para decirte que escriba en ordenador, tablet o teléfonoono en MP la página cada día me funciona peor, pero no soy yo solo....de todos modos gracias por tu consejo, nos está pasando a varios hace más de dos años y la administración y responsables de la misma ya lo saben....
Ahora no tengo tiempo pero miraré detenidamente lo que me comentas sobre las sinalefas, de todas formas te doy las gracias por adelantado y, cuando tenga tiempo, cambiaré ese verso. Ahora he tenido un ratito y llevas razón porque i es una vocal cerrada por lo tanto la sinalefa no es posible. Ya lo cambié,
(me alegro que te haya servido) a ver que te parece y también cambié el verso anterior porque mundo rima con junco en asonante y no me gusta.
Personalmente, ya que me preguntas, queda bastante mejor y el tema de la métrica solucionado
Quería decir consonante, me equivoqué al editar. Aquí te dejo un artículo de Francisco Redondo que explica porque se pueden escribir romances con rima consonante. Hay quien puede no estar de acuerdo con lo que dice pero los hechos y lo que está escrito por grandes poetas no puede ser mentira.
(Ya leí en su día lo que defiende el Sr Benito) Si te apetece leer un romance con rima consonante puedes leer uno mío que se titula Madrid.
(Te puedo dar un consejo? te lo voy a dar igualmente: bajo mi criterio si quieres poner un ejemplo de algo o de alguna "obra" NUNCA pongas ninguna obra tuya, parece una pedantería, no digo que lo sea pero parece.)
Trato aquí de argumentar contra algunas afirmaciones infundadas en relación con la rima en los romances. Es bastante corriente encontrar en los ambientes de poesía aficionada (foros, chats.) algunas opiniones poco meditadas acerca de la rima en los romances. Son principalmente de dos tipos: una considera defecto de rima la rima consonante de los versos pares; otra considera defecto asimismo cualquier tipo de rima de los versos de orden impar, para los que exige que sean blancos. Tratemos de reflexionar sobre ambas cuestiones y las contrastaremos con la práctica magistral del Romancero clásico español.
Acerca del tema recurrente de
la mezcla de rimas asonantes y consonantes en la versificación de los de orden par, mi opinión reiterada ha sido siempre que no hay razón alguna para considerar defectuosa la rima consonante sino todo lo contrario. Quien ha compuesto con frecuencia poesía rimada sabe de sobra que la rima consonante es más difícil de lograr y de más eufónico resultado, es decir, más perfecta que la rima asonante, no es lógico pues considerar aquella como defectuosa ni en un romance ni en cualquier otro tipo de composición rimada.
Yo voy a entrar en este asunto Alberto con mucha prudencia pues no me referí a ello en absoluto en nuestra conversación anterior, y lo que yo pueda decir al respecto se basa en los pocos o muchos conocimientos personales que tengo, que seguro son más bien escasos.
Lo que opino por mi parte es que que quien escriba romances con rima consonante pero que le llame de otra manera ¿no te parece?
Una de las personas que más sabe al respecto de la métrica y diccionario de la poesía española es José Domínguez Caparrós y en su tratado de 1.999 y reeditado en 2016 ni habla de rima consonante en los romances y sí habla de poder dividirlo en grupos de cuatro versos...
¿Cuál podría ser entonces la razón del uso generalizado de la rima asonante en el romance, siendo así que la consideramos más fácil, menos perfecta?
La razón primera bajo mi criterio sería: El primer romance del que se tiene constancia escrita fue hallado en el cuaderno de apuntes de Jaume Olesa, un estudiante mallorquín italiano de Derecho, en 1421.
La segunda razón: Es un poema característico de la tradición oral española (véase el Romancero viejo). Fue muy popular durante el siglo XV cuando se hicieron recopilaciones de los romances en los libros denominados «romanceros», aunque la mayoría de los investigadores consideran que se transmitía oralmente desde varios siglos antes
No creo que el Sr Benito estuviera argumentando su teoría ya en el siglo XIV (Broma)
Para mí la respuesta es obvia, si se considera que el romance como composición consiste en una serie no estrófica de versos,
(Craso error del Sr Redondo Benito, los romances son poemas largos pero se pueden dividir por estrofas o grupos de versos, Juan Ramón Jiménez escribió uno a la hermana de Lorca por ejemplo y Góngora, y otros autores clasicos escribieron varios también en el romance se pueden intercalar estribillos y canciones , por cierto no necesariamente octosílabos.) en general larga, numerosa, resulta imposible encontrar en el idioma suficiente número de palabras con una misma rima consonante para adaptar a los finales de tantos versos (téngase en cuenta que, si exceptuamos rimas consonantes muy comunes, la mayoría correspondientes a sufijos de formas verbales (gerundios, participios), es muy difícil encontrar series de más de cinco o seis palabras con la misma rima consonante). Por esa dificultad y no por otra cosa se echa mano de la rima asonante. Sin ella los romances de más de diez rimas serían imposibles.
Ese sí es un argumento serio y bien plantado. Pero no es en modo alguno porque la rima consonante sea defectuosa (¡faltaría más!) ni porque su alternancia con la asonante incurra en demérito estético alguno.
En ese argumento le doy la razón pero con todo tengo mis dudas pero son dudas...yo creo que resultarían demasiadas asonancias.
NO obstante, a mí, personalmente el romance me gusta, pero si es demasiado extenso me aburre, me pierdo y pierde lírica en si mismo.
Para reforzar y contrastar mi tesis me he molestado en hacer un concienzudo análisis de un florilegio de romances seleccionados de lo mejor del romancero español que, recitados por Agustín González, Berta Riaza y Fernando Fernán Gómez, con música de Odón Alonso grabó en vinilo la editorial Aguilar, y del que dispongo de un ejemplar. Los romances incluidos son los que siguen abajo. El resultado que me da, en relación con la rima de los versos de orden par, y para la que uso la notación (A = rima asonante; C = rima consonante; I = identidad de palabra), es el siguiente:
Gerineldo y la infanta. …………………. 25 A + 14 C.
Fontefrida y con amor …………………. 8 A + 4 C.
La amiga de Bernal Francés ………….. 21 A + 9 C.
El infante Arnaldos ……………………… 7 A + 6 C.
Del prisionero. …………………………… 3 A + 4 C.
Una fatal ocasión. ………………………. 22 A + 9 C.
Rosaflorida……………………………….. 17 A + 6 C.
La penitencia del rey don Rodrigo. …... 19 A + 28 C + 1 I.
En el que doña Urraca recuerda cuando el Cid se criaba con ella en su palacio de Zamora. ………………………………. 11 A + 3 C.
El reto de Diego Ordóñez. ……………… 18 A + 3 C + 1 I.
De la jura de Santa Gadea. …………….. 30 A + 10 C.
Muerte de Durandarte …………………… 17 A + 6 C.
En un total de 302 parejas de versos pares contiguos se registran 198 rimas asonantes, 102 rimas consonantes y 2 casos de palabras idénticas a final de verso. Todos los romances examinados mezclan rimas asonantes con rimas consonantes en una proporción promedio de una rima consonante cada dos asonantes. Conclusión: los anónimos poetas del Romancero Español (gloria clásica donde las haya) mezclaban rimas asonantes y consonantes a su natural caer sin que ello les pareciera mal en absoluto. No se trataba de un abuso: era un uso normal. Las puritanas reglas que tanto nos ocupan y preocupan fueron más bien invención gratuita de eruditos puristas posteriores, para poner orden … ¡o para controlar! Que de las normas obedecidas por fe nacen las iglesias.
Pues solo me queda decir Amén
No sé que te parecerá el artículo
(razonablemente razonado pero con sus lagunas y presunciones, tampoco se remonta a la historia y orígenes del romance...insisto podría crear un tipo de romance totalmente nuevo con otro nombre y someterlo a juicios poéticos tal vez) pero como valoro mucho tu opinión por eso me gustaría que me la dieras Pepe y sí, me llamo Alberto Boán.
Amigo Alberto ya quedó todo dicho (y extenso) por mi parte, la estadística se la dejaremos al CIS de Tezanos...jajajaja
Es una pena que te hayas incorporado hace poco, (creo), a Mundopoesía, según me parece, y digo pena puesto que las mejores y extraordinarias plumas nos han abandonado. Además la sinergia y los comentarios entre los usuarios eran más y mejores, salvo excepciones, también pequeños roces o disgustilllos pero eso es el alma en un forum.
Recibe mi abrazo. (ahora a pinchar y pinchar y pinchar en enviar hasta cuando le dé la gana de hacerlo.
Pepe
No te preocupes porque a mí, a veces, también me cuesta entrar en Mundo Poesía pero si tu problema al entrar es excesivo lo mejor es que consultes con una persona que sepa de informática o mejor aún con un ingeniero informático aunque este, seguramente, te va a cobrar bastante dinero.
Antes de trata el asunto que nos ocupa también te voy a dar un par de consejos porque aconsejar es muy fácil; escribir en color rojo tus palabras para que destaquen sobre el negro puede parecer una pedantería, no digo que lo sea pero lo parece y, además, tienes varias faltas de ortografía en tu comentario de letras rojas; tras solucionado te falta un punto, tras antes otro y otro en el signo de paréntesis que hay tras broma, Mundo Poesía se escribe separado y no junto como lo escribes, has puesto una coma tras y que, obviamente, sobra, tras dos puntos se escribe con minúscula y no con mayúsculas como has hecho dos veces, los signos de interrogación en castellano se abren y se cierran, el punto al cerrar paréntesis va fuera del paréntesis y no dentro y, por fin, en la última frase se te olvidó cerrar los paréntesis.
En cuanto a lo que me comentas sobre que los romances con rima consonante deben llevar otro nombre no me convencen tus argumentos ni un poquito porque, obviamente, los romances puestos como ejemplo por Redondo son, obviamente, romances y muy antiguos.
Es cierto que los romances no tienen que ser series estróficas de versos y creo que eso lo sabemos los dos. En realidad no tenía que haber pegado todo el artículo si no sólo la parte que trata sobre la rima en consonante en los romances; el resto sobra.
Que te aburran los romances extensos es cosa tuya porque los hay muy extensos y son extraordinarios y eso de que pierde la lírica será porque lo que has leído estaba mal escrito. Puede que este que es extenso también te aburra y si es así sería una decepción.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar
y el caballo en la montaña.
Con la sombra en la cintura
ella sueña en su baranda,
verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Verde que te quiero verde.
Bajo la luna gitana,
las cosas le están mirando
y ella no puede mirarlas.
Verde que te quiero verde.
Grandes estrellas de escarcha,
vienen con el pez de sombra
que abre el camino del alba.
La higuera frota su viento
con la lija de sus ramas,
y el monte, gato garduño,
eriza sus pitas agrias.
¿Pero quién vendrá? ¿Y por dónde…?
Ella sigue en su baranda,
verde carne, pelo verde,
soñando en la mar amarga.
Compadre, quiero cambiar
mi caballo por su casa,
mi montura por su espejo,
mi cuchillo por su manta.
Compadre, vengo sangrando,
desde los montes de Cabra.
Si yo pudiera, mocito,
ese trato se cerraba.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Compadre, quiero morir
decentemente en mi cama.
De acero, si puede ser,
con las sábanas de holanda.
¿No ves la herida que tengo
desde el pecho a la garganta?
Trescientas rosas morenas
lleva tu pechera blanca.
Tu sangre rezuma y huele
alrededor de tu faja.
Pero yo ya no soy yo,
ni mi casa es ya mi casa.
Dejadme subir al menos
hasta las altas barandas,
dejadme subir, dejadme,
hasta las verdes barandas.
Barandales de la luna
por donde retumba el agua.
Ya suben los dos compadres
hacia las altas barandas.
Dejando un rastro de sangre.
Dejando un rastro de lágrimas.
Temblaban en los tejados
farolillos de hojalata.
Mil panderos de cristal,
herían la madrugada.
Verde que te quiero verde,
verde viento, verdes ramas.
Los dos compadres subieron.
El largo viento, dejaba
en la boca un raro gusto
de hiel, de menta y de albahaca.
¡Compadre! ¿Dónde está, dime?
¿Dónde está mi niña amarga?
¡Cuántas veces te esperó!
¡Cuántas veces te esperara,
cara fresca, negro pelo,
en esta verde baranda!
Sobre el rostro del aljibe
se mecía la gitana.
Verde carne, pelo verde,
con ojos de fría plata.
Un carámbano de luna
la sostiene sobre el agua.
La noche su puso íntima
como una pequeña plaza.
Guardias civiles borrachos,
en la puerta golpeaban.
Verde que te quiero verde.
Verde viento. Verdes ramas.
El barco sobre la mar.
Y el caballo en la montaña.
Federico García Lorca. Romance sonámbulo. Más de ochenta versos.
Estuve en Mundo Poesía en 2014 o 2013 pero me "largaron a la calle" por asuntos que ahora no "vienen a cuento" y sé muy bien como han cambiado las cosas y la calidad de los textos (poesía o prosa) y mejor no doy mi opinión porque, en realidad, ni quiero ni me interesa salvo en casos excepcionales porque me cansé de corregir faltas de ortografía y otros defectos y no soy corrector ni moderador ni dada parecido porque sólo soy un simple aficionado a la poesía, para corregir hay otras personas que supongo que ya conoces.
Abrazos Pepe.