ecos del silencio
Poeta adicto al portal
Quiero dormir, descansar
de esta tediosa jornada,
cerrar los ojos soñar
con una nueva alborada.
¡Y este reloj nunca muere!
nos acuesta, nos levanta,
hace correr cuando el quiere
dicta el rigor y lo implanta.
Una carrera de perros
me han volteado mi basura,
debo correr con premura
entre el tráfico estridente;
el mal humor de la gente
y mi jefe en la oficina,
en la infectada rutina
donde ya todo es urgente.
¡Felicidad clandestina
de este mundo impaciente!
de esta tediosa jornada,
cerrar los ojos soñar
con una nueva alborada.
¡Y este reloj nunca muere!
nos acuesta, nos levanta,
hace correr cuando el quiere
dicta el rigor y lo implanta.
Una carrera de perros
me han volteado mi basura,
debo correr con premura
entre el tráfico estridente;
el mal humor de la gente
y mi jefe en la oficina,
en la infectada rutina
donde ya todo es urgente.
¡Felicidad clandestina
de este mundo impaciente!
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