Caminé sobre las sombras,
caí en pozos de dolor,
como barco sin timón,
perdí el rumbo y la razón.
Las tormentas me azotaron,
mi alma frágil se quebró,
pero el tiempo, con sus manos,
mis heridas reparó.
De las ruinas resurgí,
como el ave en su ceniza,
hallé fuerza en cada brisa,
y en la noche renací.
Hoy mi paso es más seguro,
ya no temo al tropezar,
pues he visto que al caer,
siempre es tiempo de empezar.
caí en pozos de dolor,
como barco sin timón,
perdí el rumbo y la razón.
Las tormentas me azotaron,
mi alma frágil se quebró,
pero el tiempo, con sus manos,
mis heridas reparó.
De las ruinas resurgí,
como el ave en su ceniza,
hallé fuerza en cada brisa,
y en la noche renací.
Hoy mi paso es más seguro,
ya no temo al tropezar,
pues he visto que al caer,
siempre es tiempo de empezar.