Évano
Libre, sin dioses.
.
Apuntan, dicen
que vamos a la edad oscura.
¿Y de dónde venimos?
--me pregunto asombrado--.
¿Dónde estamos, entonces?
Tal vez continuamos adentrándonos
--todavía más--
en las oscuridades humanas.
Tal vez la cueva ha llegado a su fin.
Unos cuantos zumbados
reventarán el final de la cueva
--simplemente por idiotez y maldad--.
Entonces veremos
qué hay más allá
de esta cueva de oscuridades humanas
que hemos ido adentrando durante milenios.
Entonces, los que buscan ser inmortales
descubrirán que siempre lo han sido.
Ancestros muriendo y naciendo
para seguir avanzando hasta el fin
de las oscuridades humanas.
Y se reventará el fin de la cueva
y nos inundaremos de luz todos los humanos,
aunque concentrados en pocas almas.
--Lo sentiré por mí, por Charlie
por Julia, el señor Luis o alguno más,
porque deberemos compartir el alma
con Elon, Trump, o alguno peor--.
Y nos despegaremos de lo animal
y los dejaremos de comer y en paz
y cuidaremos del Edén
de sus limpias aguas
ríos, valles, mares y montañas
y aires y vientos.
Y nos arrodillaremos
ante los verdaderos dioses
de este universo:
Los Árboles.
Aunque quizá sea mejor no arrodillarse
no sea se cree otra religión estúpida
y algún imbécil vuelva a comerse
las manzanas del árbol prohibido,
que no es más que símbolo
de respeto, virtud y lealtad
hacia los otros y uno mismo.
.
Feliz Año, espero. Y saludos afectuosos después de tanto tiempo.
Apuntan, dicen
que vamos a la edad oscura.
¿Y de dónde venimos?
--me pregunto asombrado--.
¿Dónde estamos, entonces?
Tal vez continuamos adentrándonos
--todavía más--
en las oscuridades humanas.
Tal vez la cueva ha llegado a su fin.
Unos cuantos zumbados
reventarán el final de la cueva
--simplemente por idiotez y maldad--.
Entonces veremos
qué hay más allá
de esta cueva de oscuridades humanas
que hemos ido adentrando durante milenios.
Entonces, los que buscan ser inmortales
descubrirán que siempre lo han sido.
Ancestros muriendo y naciendo
para seguir avanzando hasta el fin
de las oscuridades humanas.
Y se reventará el fin de la cueva
y nos inundaremos de luz todos los humanos,
aunque concentrados en pocas almas.
--Lo sentiré por mí, por Charlie
por Julia, el señor Luis o alguno más,
porque deberemos compartir el alma
con Elon, Trump, o alguno peor--.
Y nos despegaremos de lo animal
y los dejaremos de comer y en paz
y cuidaremos del Edén
de sus limpias aguas
ríos, valles, mares y montañas
y aires y vientos.
Y nos arrodillaremos
ante los verdaderos dioses
de este universo:
Los Árboles.
Aunque quizá sea mejor no arrodillarse
no sea se cree otra religión estúpida
y algún imbécil vuelva a comerse
las manzanas del árbol prohibido,
que no es más que símbolo
de respeto, virtud y lealtad
hacia los otros y uno mismo.
.
Feliz Año, espero. Y saludos afectuosos después de tanto tiempo.