Llegué seis cuarenta y cinco
como para asegurarme de estar
entre los primeros y efectivamente
antes que los barrenderos
se pusieran sus guantes
y ajustasen el palo de sus escobas
mientras tomaban el último mate
yo ya había terminado el tabaco
había meado dos veces
y me disponía a entrar cobrar y salir
voy a obviar la parte cuando llega
esa horda de viejas hartoparlantes
y perfumadas hasta la tráquea
que apenas cruzan la calle
y ya dejan ver
que son el subproducto del noticiero
o lo que es peor
una versión desmejorada de la falacia deportiva política y religiosa
y que con la excusa de la presión baja
o la fatiga por las nubes
o la anécdota de aquel casamiento
donde había para comer hasta reventar
o de te acordás de miguel
el marido de sandra bueno tiene la próstata del tamaño de una palta y
te van desplazando de a poquito
codo y cartera primero
cadera después
risita va risita viene
mientras comentan que el país
es apacible y democrático
y que la convivencia ciudadana es ejemplar y que si no fuera por ésta humedad
que te pulveriza los huesos
esto sería una potencia demográfica y
te das cuenta que sos el único gil
que hace la fila
hasta que la cajera dice
siguiente
qué tal sí cómo no
me dejás tu firma aquí abajo
y te distraés mirando
ese escote pendenciero mientras
imaginás cuán abajo
querrá tu firma y
sí claro gracias gracias a vos que estés bien
dos mil ochocientos treinta y cinco
pesos de aguinaldo
día y medio de almacén
con suerte y siendo austero
olvidáte de castrar al gato
como para asegurarme de estar
entre los primeros y efectivamente
antes que los barrenderos
se pusieran sus guantes
y ajustasen el palo de sus escobas
mientras tomaban el último mate
yo ya había terminado el tabaco
había meado dos veces
y me disponía a entrar cobrar y salir
voy a obviar la parte cuando llega
esa horda de viejas hartoparlantes
y perfumadas hasta la tráquea
que apenas cruzan la calle
y ya dejan ver
que son el subproducto del noticiero
o lo que es peor
una versión desmejorada de la falacia deportiva política y religiosa
y que con la excusa de la presión baja
o la fatiga por las nubes
o la anécdota de aquel casamiento
donde había para comer hasta reventar
o de te acordás de miguel
el marido de sandra bueno tiene la próstata del tamaño de una palta y
te van desplazando de a poquito
codo y cartera primero
cadera después
risita va risita viene
mientras comentan que el país
es apacible y democrático
y que la convivencia ciudadana es ejemplar y que si no fuera por ésta humedad
que te pulveriza los huesos
esto sería una potencia demográfica y
te das cuenta que sos el único gil
que hace la fila
hasta que la cajera dice
siguiente
qué tal sí cómo no
me dejás tu firma aquí abajo
y te distraés mirando
ese escote pendenciero mientras
imaginás cuán abajo
querrá tu firma y
sí claro gracias gracias a vos que estés bien
dos mil ochocientos treinta y cinco
pesos de aguinaldo
día y medio de almacén
con suerte y siendo austero
olvidáte de castrar al gato
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