frank_calle
Poeta que considera el portal su segunda casa
Camina el ciego, camina,
y en su ceguera,
bastón en mano va detectando
al enemigo...
Acaso en algún callejón extraño
encuentra un pequeño hoyo
que no detecta su bastón lazarillo.
Entra el zapato en el hueco
y pierde el equilibrio...
Golpeado se levanta el ciego,
con la ayuda de algún transeúnte.
Golpeado se limpia la levita,
cuando ya varias personas preocupadas acuden.
- No ha sido nada, gracias, gracias...
Y el ciego, en su ceguera,
continúa su camino.
Llega por fin a la calle conocida,
la calle de su infancia,
la calle de sus amigos de siempre,
la calle de sus juegos "a los escondidos":
- ¡Antonio!
- ¿Dime dónde estoy?
- Detrás de la caseta, junto a Pedrito.
Fueron sus años más felices,
cuando la ceguera la compartía con sus amigos...
Y así, camina el ciego, camina,
la calle que su bastón mejor conoce;
en ella nunca encontrará enemigos...
- Hola Julián, regresas tarde.
- Hola Pedrito, me entretuve por el camino.
- ¿Arreglaste muchos relojes hoy?
- Algunos, algunos...
Y así continúa por su calle el ciego Julián,
por la calle de sus destinos,
y en su ceguera, bastón en mano,
va detectando a sus amigos...
Y así, cuando ya cae la tarde,
llega por fin el ciego,
a la puerta de su casa,
que siempre está abierta,
porque no tiene enemigos...
Y allí, con todo preparado:
el baño, la sopa caliente,
y el pollo asado que trajo un vecino,
le espera la Doña Juana,
la ciega amantísima y buena
que comparte sus destinos.
Frank Calle (9/ oct, / 2022)
y en su ceguera,
bastón en mano va detectando
al enemigo...
Acaso en algún callejón extraño
encuentra un pequeño hoyo
que no detecta su bastón lazarillo.
Entra el zapato en el hueco
y pierde el equilibrio...
Golpeado se levanta el ciego,
con la ayuda de algún transeúnte.
Golpeado se limpia la levita,
cuando ya varias personas preocupadas acuden.
- No ha sido nada, gracias, gracias...
Y el ciego, en su ceguera,
continúa su camino.
Llega por fin a la calle conocida,
la calle de su infancia,
la calle de sus amigos de siempre,
la calle de sus juegos "a los escondidos":
- ¡Antonio!
- ¿Dime dónde estoy?
- Detrás de la caseta, junto a Pedrito.
Fueron sus años más felices,
cuando la ceguera la compartía con sus amigos...
Y así, camina el ciego, camina,
la calle que su bastón mejor conoce;
en ella nunca encontrará enemigos...
- Hola Julián, regresas tarde.
- Hola Pedrito, me entretuve por el camino.
- ¿Arreglaste muchos relojes hoy?
- Algunos, algunos...
Y así continúa por su calle el ciego Julián,
por la calle de sus destinos,
y en su ceguera, bastón en mano,
va detectando a sus amigos...
Y así, cuando ya cae la tarde,
llega por fin el ciego,
a la puerta de su casa,
que siempre está abierta,
porque no tiene enemigos...
Y allí, con todo preparado:
el baño, la sopa caliente,
y el pollo asado que trajo un vecino,
le espera la Doña Juana,
la ciega amantísima y buena
que comparte sus destinos.
Frank Calle (9/ oct, / 2022)
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