Se queda entre un silencio lastimero
la muerte helada en los helados días,
que en las noches eternas y sombrías
en Gaza es un quejido bronco y fiero.
En los ojos de un niño callejero
se nutre el hambre en las escarchas frías
y le pide a su Alá y en sus porfías
que acabe un genocidio tan rastrero.
¿No callará el lamento que me eriza?
¿Y no habrá quien increpe al firmamento
por dar tregua a esta guerra y sus despojos?
Dejad que llore en el remordimiento
pues tenemos la culpa si agoniza
el pobre niño de los tristes ojos.
José Soriano Simón
Safe Creative
Septiembre 2025
la muerte helada en los helados días,
que en las noches eternas y sombrías
en Gaza es un quejido bronco y fiero.
En los ojos de un niño callejero
se nutre el hambre en las escarchas frías
y le pide a su Alá y en sus porfías
que acabe un genocidio tan rastrero.
¿No callará el lamento que me eriza?
¿Y no habrá quien increpe al firmamento
por dar tregua a esta guerra y sus despojos?
Dejad que llore en el remordimiento
pues tenemos la culpa si agoniza
el pobre niño de los tristes ojos.
José Soriano Simón
Safe Creative
Septiembre 2025