DESAFINADO
Toco con mi violín desafinado
el solo matinal de cada pieza
y aunque pongo en las notas la cabeza,
sigue un tempo cansino y desairado.
Sin embargo, me late ilusionado
el corazón en cuanto el día empieza,
que limpio de cizaña y de maleza
ahogando la arritmia del malvado.
Si el día es la flamante partitura
que viene tras la noche más oscura
he de poner esfuerzo cuando pulso
con los mentales dedos cada cuerda
para que el tiempo dado no se pierda
convirtiendo la vida en algo insulso.
Salva Glez. Moles.
20/11/2025.
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