Hermano gato

Luis Libra

Atención: poeta en obras
`
Ellos,
pequeños y curiosos seres de saltos imposibles,
en este singular y caótico frijol de la galaxia.

Hijos predilectos de Bastet. Numen de Szymborska,
Huxley, Kerouac, Warhol, Bukowski, Twuain,
Mattise, Mercury, Picasso o la diva Taylor.

Garfields, Nano, Romeos, Kittys,
Rayitas, Isidoros "atila" o adorables Misus...

Pero a ti, que naciste gato callejero sin nombre
ni padrinos, te digo:

Si fueras un gato listo te acercarías
al primer bípedo con buena pinta* que veas,
(*o sea, con cara de bueno, ojos llenos
de aguas dulces, de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)

Asimismo olvídate de los que tienen mirada rara
o esconden la mano.

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner ojitos tristes, de cordero degollado,
como los que debió poner Judas al reencontrarse
con su antiguo socio en etéreas latitudes.

Muy posiblemente te van las siete vidas en ello.
Sería genial una de esas lagrimillas fugaces,
dislocar un pelín, incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover sobremanera
al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que no se escuchen la música del móvil
ni los cláxones de ningún coche,
hasta que se disipen las dudas que pudieran surgir
a ese humano por los gastos de alimentación
y veterinario,

o la inevitable tristeza a soportar
el día que te vayas al otro barrio.

Recuerda,
que si al cabo de un minuto sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y sin mirar atrás,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra
entre montones de suaves cojines,
latas de sabrosas delicatessens,
pelotitas con cascabeles y caricias a destajo;

no extrañes el paisaje desde la ventana,
la libertad es sólo un sueño engañoso.

Mi buen amigo, la vida es así,
también la de vosotros los indomables gatos.

Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera y gloriosa felicidad,
dar en ocasiones nuestra zarpa a torcer;

"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar,
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí,
de igual modo debes saber que hay alguna probabilidad
que topes con el tipo equivocado
y te dé una patada en la barriga,
te ofrezca una sardina envenenada,
te encierre a perpetuidad en un sucio cuartucho,
o en el mejor caso, simplemente te bufe
y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo
aunque tú no me entiendas a mí.

Todos en un momento dado podemos ser
tanto amorosos peluches un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero- al día siguiente.

Y es que al final todo depende de ese instante
fortuito e inescrutable en que nos cruzamos
con algún ángel tan perdido como nosotros
-de nuestra misma ralea-

o, si el viento sopla en contra,

con el mismísimo y puto diablo.

_______
 
Última edición:
Buenos consejos dejas para el hermano gato, también aprovechables para el hermano humano.

u_3b9709d7.gif
 
Buenos consejos dejas para el hermano gato, también aprovechables para el hermano humano.

u_3b9709d7.gif


Así es, son válidos para ambos, aunque ciertamente los gatos los aprenden más fácilmente que nosotros ;). Gracias, Maramín. Un abrazo.
 
Mi hermano gato me mira, con su mirada interrogante, esa mirada que tiene desde hace un mes, esa mirada que me dice - hermano humano ¿Dónde están mis testículos?- Ya lo sè hermano gato, ya lo sè. Es mejor que no puedas hablar. La veterinaria dijo que va a estar todo bien. Si, eso dijo. Yo le creo.
 
Mi hermano gato me mira, con su mirada interrogante, esa mirada que tiene desde hace un mes, esa mirada que me dice - hermano humano ¿Dónde están mis testículos?- Ya lo sè hermano gato, ya lo sè. Es mejor que no puedas hablar. La veterinaria dijo que va a estar todo bien. Si, eso dijo. Yo le creo.


De los gatos no sé, pero te aconsejo que no tengas una gata en casa sin esterilizar... :eek:. Gracias por la visita, colega. Un abrazo.
 
Guauuuu, pero mira que joyita la que leo, Luis , todo un compendio psicológico y filosófico que hay que poner en practica para sobrevivir en esta selva llamada mundo , particularmente a mí nunca me ha funcionado con las masas , lo de poner la carita de cordero degollado :D:D pero menos mal que ya me encontré con un ángel tan perdido como yo y con él si me funciona :eek:.
Abrazo.

Mi querido amigo gato,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.

`

Pequeño, curioso y peludo ser de la galaxia.

Tú, hijo predilecto de Bastet.
Numen de Szymborska, Huxley,
Kerouac, Warhol, Twuain,
Picasso, Mattise o la ultradiva Liz Taylor.
A ti, que naciste gato y callejero,
te digo:

Si fueras un gato listo
te acercarías al primer bípedo con buena pinta*
que veas.
(* entiéndase en el sentido más humano:
o sea, con cara de bueno, ojos de esos
que están llenos de aguas dulces,
de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)
Así mismo olvídate de los que tienen
mirada rara...

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner mirada triste o de cordero degollado,
como la que debió poner Judas
al reencontrarse con su antiguo socio
en etéreas latitudes.

También te aconsejaría que intentes
ponerte de rodillas (ya, ya sé que tus articulaciones
no están hechas para tal postura).
Pero, amigo,
muy posiblemente te va la vida en ello,
sería genial dislocar, incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover
sobremanera al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que ni se escuchen la música del móvil,
los cláxones de ningún coche
o las dudas que pudieran surgir
a ese humano sobre los gastos de alimentación,
tu esterilización, del veterinario cuando seas viejo
o la tristeza a soportar el día
que te vayas al otro barrio.

Recuerda, que si al cabo de un minuto
sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y los ojos vueltos hacia dentro,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra entre montones
de suaves cojines, latas de sabrosas delicatessens,
calores paradisiacos
y caricias para dar y tomar,
(la libertad es solo un sueño engañoso)

Mi querido amigo gato,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar.
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí, de igual modo debes saber
que hay alguna probabilidad
que te topes con el tipo equivocado.

Que te dé una patada en la barriga,
te regale un plato de matarratas,
te encierre en una puta jaula,
o en el mejor de los peores casos,
simplemente te bufe y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo,
aunque tú no me entiendas a mí.

Todos en un momento dado
podemos ser tanto adorables
juguetes de peluche un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero-
al día siguiente.

Y es que al final todo depende
de ese instante fortuito e inescrutable
en que nos cruzamos con algún ángel
tan perdido como nosotros
(de nuestra misma ralea),
o, si el viento sopla en contra,
con el mismísimo y puto diablo...

_______
 
Guauuuu, pero mira que joyita la que leo, Luis , todo un compendio psicológico y filosófico que hay que poner en practica para sobrevivir en esta selva llamada mundo , particularmente a mí nunca me ha funcionado con las masas , lo de poner la carita de cordero degollado :D:D pero menos mal que ya me encontré con un ángel tan perdido como yo y con él si me funciona :eek:.
Abrazo.

Mi querido amigo gato,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.


Pues me alegro mucho que hayas encontrado a tu ángel, ... eso ayuda mucho :). Muchas gracias, Elba, me alegra mucho que te haya gustado este poema felino.
Un abrazo, compañera.
 
Última edición:
`

Pequeño, curioso y peludo ser de la galaxia.

Tú, hijo predilecto de Bastet.
Numen de Szymborska, Huxley,
Kerouac, Warhol, Twuain,
Picasso, Mattise o la ultradiva Liz Taylor.
A ti, que naciste gato y callejero,
te digo:

Si fueras un gato listo
te acercarías al primer bípedo con buena pinta*
que veas.
(* entiéndase en el sentido más humano:
o sea, con cara de bueno, ojos de esos
que están llenos de aguas dulces,
de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)
Así mismo olvídate de los que tienen
mirada rara...

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner mirada triste o de cordero degollado,
como la que debió poner Judas
al reencontrarse con su antiguo socio
en etéreas latitudes.

También te aconsejaría que intentes
ponerte de rodillas (ya, ya sé que tus articulaciones
no están hechas para tal postura).
Pero, amigo,
muy posiblemente te va la vida en ello,
sería genial dislocar, incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover
sobremanera al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que ni se escuchen la música del móvil,
los cláxones de ningún coche
o las dudas que pudieran surgir
a ese humano sobre los gastos de alimentación,
tu esterilización, del veterinario cuando seas viejo
o la tristeza a soportar el día
que te vayas al otro barrio.

Recuerda, que si al cabo de un minuto
sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y los ojos vueltos hacia dentro,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra entre montones
de suaves cojines, latas de sabrosas delicatessens,
calores paradisiacos
y caricias para dar y tomar,
(la libertad es solo un sueño engañoso)

Mi querido amigo gato,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar.
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí, de igual modo debes saber
que hay alguna probabilidad
que te topes con el tipo equivocado.

Que te dé una patada en la barriga,
te regale un plato de matarratas,
te encierre en una puta jaula,
o en el mejor de los peores casos,
simplemente te bufe y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo,
aunque tú no me entiendas a mí.

Todos en un momento dado
podemos ser tanto adorables
juguetes de peluche un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero-
al día siguiente.

Y es que al final todo depende
de ese instante fortuito e inescrutable
en que nos cruzamos con algún ángel
tan perdido como nosotros
(de nuestra misma ralea),
o, si el viento sopla en contra,
con el mismísimo y puto diablo...

_______
Aquí estamos matando el tiempo a la puerta de un bar mientras se secan los campos. Te creías que no iba a llegar este gato callejero que le maulla al sol y busca la buena sombra de cualquier vertedero que se precie.
Siguen rebuscandose la vida mis compadres; yo tuve suerte y me adoptó una humana adicta a los ronroneos, de mirada tan fiel como la mía.
No dudo de que sean unos buenos consejos, pero ser felino es dejar de lado ciertas comodidades y jugar con un ratón y unos cuantos pájaros el resto del día.
Felino, humano, cosa; el caso es que sabe suculento este poema; los destinos siguen estando en el aire, las garras retráctiles y las dependencias, en cierto modo, nos condenan... como siempre.
Qué buenos son nuestros amigos perrunos, gatunos y alados; que no hay que olvidarse de nuestros vuelos.
Un abrazo de casi semana santa, que simplemente es un abrazo... pero sin uñas ni cruces.
 
Aquí estamos matando el tiempo a la puerta de un bar mientras se secan los campos. Te creías que no iba a llegar este gato callejero que le maulla al sol y busca la buena sombra de cualquier vertedero que se precie.
Siguen rebuscandose la vida mis compadres; yo tuve suerte y me adoptó una humana adicta a los ronroneos, de mirada tan fiel como la mía.
No dudo de que sean unos buenos consejos, pero ser felino es dejar de lado ciertas comodidades y jugar con un ratón y unos cuantos pájaros el resto del día.
Felino, humano, cosa; el caso es que sabe suculento este poema; los destinos siguen estando en el aire, las garras retráctiles y las dependencias, en cierto modo, nos condenan... como siempre.
Qué buenos son nuestros amigos perrunos, gatunos y alados; que no hay que olvidarse de nuestros vuelos.
Un abrazo de casi semana santa, que simplemente es un abrazo... pero sin uñas ni cruces.


Yo ahora tengo dos gatitas en casa, pero también hace un tiempo me metí en el embolado de alimentar una colonia de unos pocos gatos del barrio (con carnet del ayuntamiento); y sí, los otros están en libertad, pero de cada camada de la "supermadre" (que por fin esterilizamos), no pasaban del año más de dos, todos lo demás gatitos se morían de enfermedades, atropellados o por el ataque de algún perro. Y un poco por eso me salió este poema, y es que en los gatos la libertad tiene un precio muy alto, y bueno, en los humanos, por supuesto no es igual, pero ya puestos escribí el poema también como analogía entre ambas especies. Me alegra que te pareciera "suculento" el poema, Alonso. Siempre enormemente agradecido por tus comentarios, que me encantan. Un abrazote amigo, de casi y también rara semana santa.
 
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
Y es que al final todo depende
de ese instante fortuito e inescrutable
en que nos cruzamos con algún ángel
tan perdido como nosotros
-de nuestra misma ralea-
Hermoso poema, Luis; sacas una sensibilidad en estos versos que tienen tanta verdad. Es un placer leerte. Un abrazo grande.
 
Hermoso poema, Luis; sacas una sensibilidad en estos versos que tienen tanta verdad. Es un placer leerte. Un abrazo grande.


¡Gracias, amiga!. Y sí, reconozco que soy un fan de estos cabroncetes peludos, aunque en realidad el poema habla de algo más que de gatos ;).
Un abrazo grande.
 
`
Ellos, pequeños y curiosos seres
de saltos imposibles, en este singular
y caótico frijol de la galaxia.

Hijos predilectos de Bastet.
Numen de Szymborska, Huxley,
Kerouac, Warhol, Picasso, Twuain,
Mattise, Mercury o la diva Taylor.

Garfields, Bolas de Nieve, Romeos, Kittys,
Rayitas, Isidoros "atila" o adorables Misus...

Pero a ti, que naciste gato callejero
sin nombre ni padrinos, te digo:

Si fueras un gato listo te acercarías
al primer bípedo con buena pinta* que veas,
(*o sea, con cara de bueno, ojos de esos
que están llenos de aguas dulces,
de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)

Asimismo olvídate de los que tienen
mirada rara o esconden la mano.

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner ojitos tristes, de cordero degollado,
como los que debió poner Judas
al reencontrarse con su antiguo socio
en etéreas latitudes.

Muy posiblemente
te van las siete vidas en ello.
Sería genial dislocar un pelín,
incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover
sobremanera al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que no se escuchen la música del móvil
ni los cláxones de ningún coche,
hasta que se disipen las dudas
que pudieran surgir a ese humano
sobre los gastos de alimentación y veterinario,
o la inevitable tristeza a soportar
el día que te vayas al otro barrio.

Recuerda, que si al cabo de un minuto
sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y sin mirar atrás,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra
entre montones de suaves cojines,
latas de sabrosas delicatessens,
pelotitas con cascabeles y caricias a destajo;

no extrañes el paisaje desde la ventana,
la libertad es un sueño engañoso.

Mi buen amigo,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar.
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí, de igual modo debes saber
que hay alguna probabilidad
que te topes con el tipo equivocado:
y te dé una patada en la barriga,
te ofrezca una sardina envenenada,
te encierre a perpetuidad en un sucio cuartucho,
o en el mejor caso, simplemente te bufe
y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo,
aunque tú no me entiendas a mí.
Todos en un momento dado
podemos ser tanto amorosos peluches
un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero-
al día siguiente.

Y es que al final todo depende
de ese instante fortuito e inescrutable
en que nos cruzamos con algún ángel
tan perdido como nosotros
-de nuestra misma ralea-
o, si el viento sopla en contra,
con el mismísimo y puto diablo.

_______

Este gato te entendió claro y fuerte!

Estupendo!! Me encantó!
 
`
Ellos, pequeños y curiosos seres
de saltos imposibles, en este singular
y caótico frijol de la galaxia.

Hijos predilectos de Bastet.
Numen de Szymborska, Huxley,
Kerouac, Warhol, Picasso, Twuain,
Mattise, Mercury o la diva Taylor.

Garfields, Bolas de Nieve, Romeos, Kittys,
Rayitas, Isidoros "atila" o adorables Misus...

Pero a ti, que naciste gato callejero
sin nombre ni padrinos, te digo:

Si fueras un gato listo te acercarías
al primer bípedo con buena pinta* que veas,
(*o sea, con cara de bueno, ojos de esos
que están llenos de aguas dulces,
de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)

Asimismo olvídate de los que tienen
mirada rara o esconden la mano.

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner ojitos tristes, de cordero degollado,
como los que debió poner Judas
al reencontrarse con su antiguo socio
en etéreas latitudes.

Muy posiblemente
te van las siete vidas en ello.
Sería genial dislocar un pelín,
incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover
sobremanera al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que no se escuchen la música del móvil
ni los cláxones de ningún coche,
hasta que se disipen las dudas
que pudieran surgir a ese humano
sobre los gastos de alimentación y veterinario,
o la inevitable tristeza a soportar
el día que te vayas al otro barrio.

Recuerda, que si al cabo de un minuto
sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y sin mirar atrás,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra
entre montones de suaves cojines,
latas de sabrosas delicatessens,
pelotitas con cascabeles y caricias a destajo;

no extrañes el paisaje desde la ventana,
la libertad es un sueño engañoso.

Mi buen amigo,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar.
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí, de igual modo debes saber
que hay alguna probabilidad
que topes con el tipo equivocado
y te dé una patada en la barriga,
te ofrezca una sardina envenenada,
te encierre a perpetuidad en un sucio cuartucho,
o en el mejor caso, simplemente te bufe
y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo,
aunque tú no me entiendas a mí.
Todos en un momento dado
podemos ser tanto amorosos peluches
un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero-
al día siguiente.

Y es que al final todo depende
de ese instante fortuito e inescrutable
en que nos cruzamos con algún ángel
tan perdido como nosotros
-de nuestra misma ralea-
o, si el viento sopla en contra,
con el mismísimo y puto diablo.

_______


Hola Luis!

Y sin ello somos menos que nada. Bien dice las letras sobre la libertad, no se alejan tampoco sobre la individualidad, algo me toca...
A esta animal/humana le ha encantado el poema.
Un placer.
R. M. Alemán

Fuerte abrazo
 
`
Ellos, pequeños y curiosos seres
de saltos imposibles, en este singular
y caótico frijol de la galaxia.

Hijos predilectos de Bastet.
Numen de Szymborska, Huxley,
Kerouac, Warhol, Picasso, Twuain,
Mattise, Mercury o la diva Taylor.

Garfields, Bolas de Nieve, Romeos, Kittys,
Rayitas, Isidoros "atila" o adorables Misus...

Pero a ti, que naciste gato callejero
sin nombre ni padrinos, te digo:

Si fueras un gato listo te acercarías
al primer bípedo con buena pinta* que veas,
(*o sea, con cara de bueno, ojos de esos
que están llenos de aguas dulces,
de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)

Asimismo olvídate de los que tienen
mirada rara o esconden la mano.

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner ojitos tristes, de cordero degollado,
como los que debió poner Judas
al reencontrarse con su antiguo socio
en etéreas latitudes.

Muy posiblemente
te van las siete vidas en ello.
Sería genial dislocar un pelín,
incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover
sobremanera al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que no se escuchen la música del móvil
ni los cláxones de ningún coche,
hasta que se disipen las dudas
que pudieran surgir a ese humano
sobre los gastos de alimentación y veterinario,
o la inevitable tristeza a soportar
el día que te vayas al otro barrio.

Recuerda, que si al cabo de un minuto
sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y sin mirar atrás,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra
entre montones de suaves cojines,
latas de sabrosas delicatessens,
pelotitas con cascabeles y caricias a destajo;

no extrañes el paisaje desde la ventana,
la libertad es un sueño engañoso.

Mi buen amigo,
la vida es así, también la de vosotros los gatos.
Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;
"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable
a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar.
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí, de igual modo debes saber
que hay alguna probabilidad
que topes con el tipo equivocado
y te dé una patada en la barriga,
te ofrezca una sardina envenenada,
te encierre a perpetuidad en un sucio cuartucho,
o en el mejor caso, simplemente te bufe
y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo,
aunque tú no me entiendas a mí.
Todos en un momento dado
podemos ser tanto amorosos peluches
un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero-
al día siguiente.

Y es que al final todo depende
de ese instante fortuito e inescrutable
en que nos cruzamos con algún ángel
tan perdido como nosotros
-de nuestra misma ralea-
o, si el viento sopla en contra,
con el mismísimo y puto diablo.

_______

das unas cuantas verdades inconmesurables en este tema luigi.

creo que ya te he contado que odio a los gatos, y en eso tiene que ver tanto algunas tradiciones familiares como mis años de murakami a inicios de la década pasada. sobre todo, como bien mostrás, me parece que se parecen demasiado a nosotros...

`

Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera felicidad, dar en ocasiones
nuestra zarpa a torcer;

suficiente con las relaciones transaccionales que nos vemos forzados de establecer en nombre de nuestra sociedad y nuestra existencia misma, cómo para replicarlas con unos felinos infernales que te dejarán tirado a las primeras de cambio jajaja.

un gusto leerte bróder.

salud.
 
Hola Luis!

Y sin ello somos menos que nada. Bien dice las letras sobre la libertad, no se alejan tampoco sobre la individualidad, algo me toca...
A esta animal/humana le ha encantado el poema.
Un placer.
R. M. Alemán

Fuerte abrazo


¡Hola, Rosa!, ¡qué alegría verte de nuevo!. Ya había leído algo tuyo que me sonaba familiar, pero no acababa de ubicarlo.
Y bueno, me alegra mucho que te guste este poema; libertad, individualidad... extraños conceptos tan necesarios y perseguidos como imposibles de poseer plenamente en este mundo :rolleyes:
A este otro animal/humano le ha encantado reencontrarse contigo :). Un fuerte abrazo, amiga.
 
das unas cuantas verdades inconmesurables en este tema luigi.

creo que ya te he contado que odio a los gatos, y en eso tiene que ver tanto algunas tradiciones familiares como mis años de murakami a inicios de la década pasada. sobre todo, como bien mostrás, me parece que se parecen demasiado a nosotros...



suficiente con las relaciones transaccionales que nos vemos forzados de establecer en nombre de nuestra sociedad y nuestra existencia misma, cómo para replicarlas con unos felinos infernales que te dejarán tirado a las primeras de cambio jajaja.

un gusto leerte bróder.

salud.


Jajja, Ciertamente los gatos son un poco como nosotros los humanos, pero mejores personas :)

Yo soy más de perros, pero los gatos me han sorprendido bastante, son animales verdaderamente fascinantes. También pueden ser muy cariñosos y agradecidos, pero su carácter lógicamente desconfiado les hace tomar precauciones y necesitan su tiempo hasta aceptarte como alguien de los suyos. Además son listos de cojones.

Te dejo este magnífico poema sobre ellos de Iribarren. Un abrazo amigo.

Los gatos

Lentos
por las aceras,
inmóviles
en las repisas,
aovillados
en los sofás,

nos miran,
nos observan,
nos escrutan.

Llevan
miles de años
haciéndolo.

Y siguen
marcando
las distancias.

K. Iribarren
 
`
Ellos,
pequeños y curiosos seres de saltos imposibles,
en este singular y caótico frijol de la galaxia.

Hijos predilectos de Bastet. Numen de Szymborska,
Huxley, Kerouac, Warhol, Bukowski, Twuain,
Mattise, Mercury, Picasso o la diva Taylor.

Garfields, Nano, Romeos, Kittys,
Rayitas, Isidoros "atila" o adorables Misus...

Pero a ti, que naciste gato callejero sin nombre
ni padrinos, te digo:

Si fueras un gato listo te acercarías
al primer bípedo con buena pinta* que veas,
(*o sea, con cara de bueno, ojos llenos
de aguas dulces, de yo no sé si Dios existe
pero no soporto el sufrimiento ajeno
ni la suerte tan escasa y mal repartida)

Asimismo olvídate de los que tienen mirada rara
o esconden la mano.

Luego deberías ejecutar piruetas graciosas,
poner ojitos tristes, de cordero degollado,
como los que debió poner Judas al reencontrarse
con su antiguo socio en etéreas latitudes.

Muy posiblemente te van las siete vidas en ello.
Sería genial una de esas lagrimillas fugaces,
dislocar un pelín, incluso, tu estructura ósea
con el fin de conmover sobremanera
al dios de poco pelo.

Después, si te acariciara, yo que tú
ronronearía como un jodido loco,
hasta que no se escuchen la música del móvil
ni los cláxones de ningún coche,
hasta que se disipen las dudas que pudieran surgir
a ese humano por los gastos de alimentación
y veterinario,

o la inevitable tristeza a soportar
el día que te vayas al otro barrio.

Recuerda,
que si al cabo de un minuto sonríe y no sale corriendo
con la cabeza gacha y sin mirar atrás,
tendrás muchas cartas a tu favor
para que tu existencia transcurra
entre montones de suaves cojines,
latas de sabrosas delicatessens,
pelotitas con cascabeles y caricias a destajo;

no extrañes el paisaje desde la ventana,
la libertad es sólo un sueño engañoso.

Mi buen amigo, la vida es así,
también la de vosotros los indomables gatos.

Que sepas que nadie estamos exentos
de tener que maullar por una ración
de efímera y gloriosa felicidad,
dar en ocasiones nuestra zarpa a torcer;

"Quien no llora no mama"
es un refrán también aplicable a vosotros los felinos.

Te diré, que en realidad, todo gira
en torno al caprichoso y mero azar,
para ti, para mí, y para todo hijo de vecino.

Eso sí,
de igual modo debes saber que hay alguna probabilidad
que topes con el tipo equivocado
y te dé una patada en la barriga,
te ofrezca una sardina envenenada,
te encierre a perpetuidad en un sucio cuartucho,
o en el mejor caso, simplemente te bufe
y siga su camino.

Hermano gato, yo te entiendo
aunque tú no me entiendas a mí.

Todos en un momento dado podemos ser
tanto amorosos peluches un día,
como feos, pulgosos y malolientes gremlins,
-carne de lunas y vertedero- al día siguiente.

Y es que al final todo depende de ese instante
fortuito e inescrutable en que nos cruzamos
con algún ángel tan perdido como nosotros
-de nuestra misma ralea-

o, si el viento sopla en contra,

con el mismísimo y puto diablo.

_______
Ainsss, mi marco;( qué suerte tuve de encontrarlo,
igual que a algunos humanos cómo tú.
Qué bueno...Un abrazo.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba