Évano
Libre, sin dioses.
Entre el café y el humo
de mi cigarrillo cruzó
un espectro de pasos torpes.
No quise creer
lo que mis ojos veían.
Pero vi.
Pero vi al final golpeándome
con tanto tiempo de golpe
que reventaron miles de mis días.
No quedaba rastro de sonrisa
ni de la luz bailando en sus ojos.
Ahora era algo
arrastrando una mirada de pastillas,
asfalto oliendo a hospital
y a poco tiempo.
El aire pesaba
como el que ya no respira
ni siquiera recuerdos.
Y fui estorbo
en su camino al olvido.
Se alejaba
naufragando con cada paso
cada beso de aquellos días.
Cada paso la hundía
Cada paso me hundía.
Gracias por leer
y por pensar.
de mi cigarrillo cruzó
un espectro de pasos torpes.
No quise creer
lo que mis ojos veían.
Pero vi.
Pero vi al final golpeándome
con tanto tiempo de golpe
que reventaron miles de mis días.
No quedaba rastro de sonrisa
ni de la luz bailando en sus ojos.
Ahora era algo
arrastrando una mirada de pastillas,
asfalto oliendo a hospital
y a poco tiempo.
El aire pesaba
como el que ya no respira
ni siquiera recuerdos.
Y fui estorbo
en su camino al olvido.
Se alejaba
naufragando con cada paso
cada beso de aquellos días.
Cada paso la hundía
Cada paso me hundía.
Gracias por leer
y por pensar.