Al final del sendero

lomafresquita

Poeta que no puede vivir sin el portal
images.jpeg



Al final del sendero
________________

Al hablar el anciano con su infante
trascienden en simbiosis mil preguntas:
¿El pasado, el presente y el futuro
son instantes eternos sin premura?;
mientras, en sus miradas evidencian
que sus vidas y edades se conjugan.
El corazón palpita viejo y joven,
su vigor es blasón de rancia alcurnia,
y desde el nacimiento hasta la muerte,
desde que nos mecen en la cuna
hasta que a nuestra piel muerde la parca,
niño, joven y anciano, tienen dudas;
mas cuando el sol corona el horizonte
dando paso a los astros que deslumbran,
vemos como las sombras se diluyen
y en brazos del albor se desdibujan.
Al contemplar la vida y sus momentos
advertimos en ella las penumbras
observando que el tiempo tiene cauces
por los que transitamos entre brumas,
pero al final de todos sus meandros
surge la más radiante y nívea albura.


Isabel Camacho (Lomafresquita)
8-abril-2026
 
Ver el archivos adjunto 65931


Al final del sendero
________________

Al hablar el anciano con su infante
trascienden en simbiosis mil preguntas:
¿El pasado, el presente y el futuro
son instantes eternos sin premura?;
mientras, en sus miradas evidencian
que sus vidas y edades se conjugan.
El corazón palpita viejo y joven,
su vigor es blasón de rancia alcurnia,
y desde el nacimiento hasta la muerte,
desde que nos mecen en la cuna
hasta que a nuestra piel muerde la parca,
niño, joven y anciano, tienen dudas;
mas cuando el sol corona el horizonte
dando paso a los astros que deslumbran,
vemos como las sombras se diluyen
y en brazos del albor se desdibujan.
Al contemplar la vida y sus momentos
advertimos en ella las penumbras
observando que el tiempo tiene cauces
por los que transitamos entre brumas,
pero al final de todos sus meandros
surge la más radiante y nívea albura.


Isabel Camacho (Lomafresquita)
8-abril-2026
Somos un espíritu corporizado. Ese espíritu no envejece como la materia y venimos a este tiempo- espacio a decidir el bien para luego merecer el pase hacia otra realidad más sutil en la que la imperfección de la densidad no existe.
Al menos elijo creer eso.
Y ese pase se logra simplemente siendo buenas personas y trabajando lo mejor posible en el entorno que nos tocó como destino.
Fue y es siempre agradable pensar a través de tus palabras, Isabel.
Parte de lo positivo de regresar a este portal es saber que precisamente las buenas personas como vos, no cambian ni cambiarán.
Un gran abrazo con cariño y admiración.
 
Ver el archivos adjunto 65931


Al final del sendero
________________

Al hablar el anciano con su infante
trascienden en simbiosis mil preguntas:
¿El pasado, el presente y el futuro
son instantes eternos sin premura?;
mientras, en sus miradas evidencian
que sus vidas y edades se conjugan.
El corazón palpita viejo y joven,
su vigor es blasón de rancia alcurnia,
y desde el nacimiento hasta la muerte,
desde que nos mecen en la cuna
hasta que a nuestra piel muerde la parca,
niño, joven y anciano, tienen dudas;
mas cuando el sol corona el horizonte
dando paso a los astros que deslumbran,
vemos como las sombras se diluyen
y en brazos del albor se desdibujan.
Al contemplar la vida y sus momentos
advertimos en ella las penumbras
observando que el tiempo tiene cauces
por los que transitamos entre brumas,
pero al final de todos sus meandros
surge la más radiante y nívea albura.


Isabel Camacho (Lomafresquita)
8-abril-2026
Me ha gustado cuando dice: sus corazones, uno viejo y otro joven, como plasma la continuidad de la vida desde la cuna hasta la muerte.
El amanecer que corona el horizonte y la aparición de los astros hacen que las sombras se disipen, mostrando que la luz del día borra la incertidumbre que acompaña a cada generación.
Siempre es un honor visitarla amiga.

Saludos
 
Ver el archivos adjunto 65931


Al final del sendero
________________

Al hablar el anciano con su infante
trascienden en simbiosis mil preguntas:
¿El pasado, el presente y el futuro
son instantes eternos sin premura?;
mientras, en sus miradas evidencian
que sus vidas y edades se conjugan.
El corazón palpita viejo y joven,
su vigor es blasón de rancia alcurnia,
y desde el nacimiento hasta la muerte,
desde que nos mecen en la cuna
hasta que a nuestra piel muerde la parca,
niño, joven y anciano, tienen dudas;
mas cuando el sol corona el horizonte
dando paso a los astros que deslumbran,
vemos como las sombras se diluyen
y en brazos del albor se desdibujan.
Al contemplar la vida y sus momentos
advertimos en ella las penumbras
observando que el tiempo tiene cauces
por los que transitamos entre brumas,
pero al final de todos sus meandros
surge la más radiante y nívea albura.


Isabel Camacho (Lomafresquita)
8-abril-2026
Trascurre La vida, algunos van con paso rápido, como con prisa por llegar a, quién sabe, a qué parte. Otros van lentos contemplando el paisaje, llenándose de lo que nos rodea. Cuando caminas por las veredas últimas, la vida, que es sabia, nos va quitando fuerzas y nos hace ir lentos; en ocasiones tenemos que detenernos y descansar. En esos momentos es cuando paseamos la vista con curiosidad, con parsimonia y nos vamos llenando de aquello que la prisa de otro tiempo no nos dejó ver. Vivimos una época de quemar etapas, de ir cada vez con mayor velocidad, pollos descabezados que corren sin rumbo para ir a parte alguna. Los viejos nos volvemos sabios, porque aprendemos, tal vez un poco tarde, que lo importante es el camino y no la meta.
Consideraciones que me ha despertado la lectura de tu poema. Es lo que ocurre con la poesía, la lees, se te mete dentro, y allí bulle, formula preguntas y obliga a dar respuestas. Al menos es lo que me ocurre a mí. Y tú, Isabel, eres una de esas poetisas capaces de generar esa inquietud. Agradezco tu poesía, tus rimas perfectas, el rigor de tu expresión y eso es un tesoro. Un fuerte abrazo y muchos besos.
 
Última edición:
Somos un espíritu corporizado. Ese espíritu no envejece como la materia y venimos a este tiempo- espacio a decidir el bien para luego merecer el pase hacia otra realidad más sutil en la que la imperfección de la densidad no existe.
Al menos elijo creer eso.
Y ese pase se logra simplemente siendo buenas personas y trabajando lo mejor posible en el entorno que nos tocó como destino.
Fue y es siempre agradable pensar a través de tus palabras, Isabel.
Parte de lo positivo de regresar a este portal es saber que precisamente las buenas personas como vos, no cambian ni cambiarán.
Un gran abrazo con cariño y admiración.
Muchas gracias mi querida Cecy, sí, querida amiga, a este mundo hemos venido a ayudarnos los unos a los otros, a aprender a amar de tal forma que sintamos su dolor como si fuese propio, su alegría y gozo que también nos dé a nosotros felicidad, sentir su piel como nuestra propia piel, en fin, amiga mía, gracias a Dios en el mundo hay más buenas que malas personas y hemos de aprender a defendernos de ellos y a ayudar a quienes lo necesiten, ese creo yo que es el propósito de la vida.
Miles de gracias por leerme y por sacar de mis humildes letras tan bellas conclusiones, las cuales también comparto.
Muchos besos para ti llenos de admiración, gratitud y cariño....muáááckssssss
 
Me ha gustado cuando dice: sus corazones, uno viejo y otro joven, como plasma la continuidad de la vida desde la cuna hasta la muerte.
El amanecer que corona el horizonte y la aparición de los astros hacen que las sombras se disipen, mostrando que la luz del día borra la incertidumbre que acompaña a cada generación.
Siempre es un honor visitarla amiga.

Saludos
El honor de tu visita siempre me llena de satisfacción y gozo mi querido Alde. Gracias por leerme empleando parte de tu maravilloso tiempo en ello. Muchos besos para ti llenos de admiración, gratitud y cariño querido amigo y admirado poeta.....muáááckssssss
 
Trascurre La vida, algunos van con paso rápido, como con prisa por llegar a, quién sabe, a qué parte. Otros van lentos contemplando el paisaje, llenándose de lo que nos rodea. Cuando caminas por las veredas últimas, la vida, que es sabia, nos va quitando fuerzas y nos hace ir lentos; en ocasiones tenemos que detenernos y descansar. En esos momentos es cuando paseamos la vista con curiosidad, con parsimonia y nos vamos llenando de aquello que la prisa de otro tiempo no nos dejó ver. Vivimos una época de quemar etapas, de ir cada vez con mayor velocidad, pollos descabezados que corren sin rumbo para ir a parte alguna. Los viejos nos volvemos sabios, porque aprendemos, tal vez un poco tarde, que lo importante es el camino y no la meta.
Consideraciones que me ha despertado la lectura de tu poema. Es lo que ocurre con la poesía, la lees, se te mete dentro, y allí bulle, formula preguntas y obliga a dar respuestas. Al menos es lo que me ocurre a mí. Y tú, Isabel, eres una de esas poetisas capaces de generar esa inquietud. Agradezco tu poesía, tus rimas perfectas, el rigor de tu expresión y eso es un tesoro. Un fuerte abrazo y muchos besos.
Maravillosas consideraciones son las que te ha despertado este humilde poema querido Luís, gracias por analizarlo tan a fondo y con tanta belleza y generosidad en tus palabras, sí querido amigo, coincido contigo en todo cuanto me dices, creo que hay sabiduría en la vejez e inocencia, afán y curiosidad en las primeras etapas de la vida, pero es en nuestra última etapa cuando profundizamos más en todo cuanto nos rodea y miramos a través de las cosas para escudriñar su verdadera esencia.
Miles de gracias querido amigo y admirado escritor, gracias por regalarme parte de tu valioso tiempo y por tus comentarios siempre dignos de enmarcar.
Miles de besos para ti con todo mi cariño y toda la admiración que te profeso.....muááááacksssssssss
 
Ver el archivos adjunto 65931


Al final del sendero
________________

Al hablar el anciano con su infante
trascienden en simbiosis mil preguntas:
¿El pasado, el presente y el futuro
son instantes eternos sin premura?;
mientras, en sus miradas evidencian
que sus vidas y edades se conjugan.
El corazón palpita viejo y joven,
su vigor es blasón de rancia alcurnia,
y desde el nacimiento hasta la muerte,
desde que nos mecen en la cuna
hasta que a nuestra piel muerde la parca,
niño, joven y anciano, tienen dudas;
mas cuando el sol corona el horizonte
dando paso a los astros que deslumbran,
vemos como las sombras se diluyen
y en brazos del albor se desdibujan.
Al contemplar la vida y sus momentos
advertimos en ella las penumbras
observando que el tiempo tiene cauces
por los que transitamos entre brumas,
pero al final de todos sus meandros
surge la más radiante y nívea albura.


Isabel Camacho (Lomafresquita)
8-abril-2026
Así es querida Isabel. Aunque ancianos hay que parecen niños y niños que parecen ancianos. Me gustó mucho tu romance mayor al que según veo vas tomándole el gusto. Sigue así.
Un beso enorme.
Salva.
 
Ver el archivos adjunto 65931


Al final del sendero
________________

Al hablar el anciano con su infante
trascienden en simbiosis mil preguntas:
¿El pasado, el presente y el futuro
son instantes eternos sin premura?;
mientras, en sus miradas evidencian
que sus vidas y edades se conjugan.
El corazón palpita viejo y joven,
su vigor es blasón de rancia alcurnia,
y desde el nacimiento hasta la muerte,
desde que nos mecen en la cuna
hasta que a nuestra piel muerde la parca,
niño,

Así es querida Isabel. Aunque ancianos hay que parecen niños y niños que parecen ancianos. Me gustó mucho tu romance mayor al que según veo vas tomándole el gusto. Sigue así.
Un beso enorme.
Salva.

joven y anciano, tienen dudas;
mas cuando el sol corona el horizonte
dando paso a los astros que deslumbran,
vemos como las sombras se diluyen
y en brazos del albor se desdibujan.
Al contemplar la vida y sus momentos
advertimos en ella las penumbras
observando que el tiempo tiene cauces
por los que transitamos entre brumas,
pero al final de todos sus meandros
surge la más radiante y nívea albura.


Isabel Camacho (Lomafresquita)
8-abril-2026
Aunque es cierto lo que te dije en mi primer comentario una lectura más sosegada me ha puesto delante el verdadero fondo de tu reflexión en este romance heroico. Me parece que, sin ser una pugna, es un diálogo entre el hombre mayor, el joven y el niño que fue y que permanecen en él. No es preciso tener en pensamiento envejecido para hablar con los que fuimos que están en ese presente constante. Por eso es tan importante mantener vivos a ese niño y a ese joven. En muchos casos habrá que perdonarlos y en otros invocarlos para que vuelvan, sobre todo al niño. Ya sabes”quien no se haga como uno de estos pequeñuelos no entrará en el Reino de los Cielos. Por eso se concede tanta importancia a vivir en una continua “infancia espiritual” por eso Jesús fue ya extremadamente duro con los que arrebataban la inocencia a los niños.
Creo que esta reflexión se ajusta más al contenido de tu hermoso romance heroico. Insisto, has de seguir cultivando esta estructura que tan buenos frutos da.
Un beso enorme.
Salva.
 
Última edición:

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba