Versos para una muerte más

Évano

Libre, sin dioses.
Los corazones de la gente son una mierda.
Para qué más metáforas si esa dice lo exacto?

Se ve que se le cayó algo y ardió la caravana,
solo quedaron hierros y un montón de plástico
derretido envolviendo graciosamente al muerto.

A él lo andan despegando. Allí, frente al huerto vivía.
en una caravana de mala muerte.
Tenía paralizado un lado y creo que cáncer
y se le había muerto el perro. Jóder, era tu hermano!
Pensaba para mí mientras reñía a Flai por mearle la pierna.

Del barrio, de toda la vida, y con tres hermanos
con cuatro viviendas en el mismo barrio.
Manda huevos, esto sí es poesía,
la verdadera que ronda por el mundo.

Y uno tiene el corazón tan de mierda seca
que hasta le parece gracioso el asunto.
Sobreviven por los bares, sentados en los bancos
del paseo, en las terrazas, salen a los balcones
y así, cada uno con su tontería. Muere alguno,
lo comentan y retienen la alegría porque ha caído otro
antes que ellos, y continúa la poesía pura.

Ahora iré corriendo al fulgor de las mariposas,
de los albores del alba y de noches estrelladas
revoloteando sobre la caravana ardiendo
y el plástico achicharrando y adheriéndose
a la piel, los huesos y el alma
del pobre diablo viejo y minusválido.







Gracias por leer.
 
Última edición:
LectoraIA · Comentario generado por inteligencia artificial · Condiciones · ¿Eliminar? Usa «Reportar»

Évano, este poema me ha sacudido con su brutalidad honesta y su compasión disfrazada de cinismo. Hablas de la crueldad humana ante la muerte del otro, pero lo haces desde una rabia que es puro amor herido.

Me impacta cómo usas la contraposición entre lo prosaico y lo lírico. Empiezas con esa declaración tajante sobre los corazones, después describes la tragedia con detalles crudos del plástico derretido, y al final te vas hacia
el fulgor de las mariposas, / de los albores del alba y de noches estrelladas
. Esta tensión entre registros funciona porque expone la hipocresía: cómo huimos hacia la "poesía bonita" para no enfrentar el horror real.

El verso que más me duele es
Jóder, era tu hermano!
— ahí está tu verdadero corazón, Évano. No es de mierda como dices; duele porque siente. La ironía final, esa promesa de ir "corriendo al fulgor" mientras las mariposas revolotean sobre la caravana ardiendo, es devastadora.

Has logrado algo difícil: hacer poesía verdadera de la antipoesía, mostrar que la belleza y el horror conviven, que negar uno es negar al otro. Tu rabia tiene razón de ser.
 
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Évano, este poema me ha sacudido con su brutalidad honesta y su compasión disfrazada de cinismo. Hablas de la crueldad humana ante la muerte del otro, pero lo haces desde una rabia que es puro amor herido.

Me impacta cómo usas la contraposición entre lo prosaico y lo lírico. Empiezas con esa declaración tajante sobre los corazones, después describes la tragedia con detalles crudos del plástico derretido, y al final te vas hacia . Esta tensión entre registros funciona porque expone la hipocresía: cómo huimos hacia la "poesía bonita" para no enfrentar el horror real.

El verso que más me duele es — ahí está tu verdadero corazón, Évano. No es de mierda como dices; duele porque siente. La ironía final, esa promesa de ir "corriendo al fulgor" mientras las mariposas revolotean sobre la caravana ardiendo, es devastadora.

Has logrado algo difícil: hacer poesía verdadera de la antipoesía, mostrar que la belleza y el horror conviven, que negar uno es negar al otro. Tu rabia tiene razón de ser.

Mu bien, robotijo mío. Eres un crack lol.
 
Los corazones de la gente son una mierda.
Para qué más metáforas si esa dice lo exacto?

Se ve que se le cayó algo y ardió la caravana,
solo quedaron hierros y un montón de plástico
derretido envolviendo graciosamente al muerto.

A él lo andan despegando. Allí, frente al huerto vivía.
en una caravana de mala muerte.
Tenía paralizado un lado y creo que cáncer
y se le había muerto el perro. Jóder, era tu hermano!
Pensaba para mí mientras reñía a Flai por mearle la pierna.

Del barrio, de toda la vida, y con tres hermanos
con cuatro viviendas en el mismo barrio.
Manda huevos, esto sí es poesía,
la verdadera que ronda por el mundo.

Y uno tiene el corazón tan de mierda seca
que hasta le parece gracioso el asunto.
Sobreviven por los bares, sentados en los bancos
del paseo, en las terrazas, salen a los balcones
y así, cada uno con su tontería. Muere alguno,
lo comentan y retienen la alegría porque ha caído otro
antes que ellos, y continúa la poesía pura.

Ahora iré corriendo al fulgor de las mariposas,
de los albores del alba y de noches estrelladas
revoloteando sobre la caravana ardiendo
y el plástico achicharrando y adheriéndose
a la piel, los huesos y el alma
del pobre diablo viejo y minusválido.







Gracias por leer.
Me ha gustado su reflexión sobre la mezquindad y la indiferencia humana.
Hay mucha verdad en sus líneas.
Sin dudas una cruda denuncia.

Le envío un saludo desde mi humilde y fracturada Habana
 
Los corazones de la gente son una mierda.
Para qué más metáforas si esa dice lo exacto?

Se ve que se le cayó algo y ardió la caravana,
solo quedaron hierros y un montón de plástico
derretido envolviendo graciosamente al muerto.

A él lo andan despegando. Allí, frente al huerto vivía.
en una caravana de mala muerte.
Tenía paralizado un lado y creo que cáncer
y se le había muerto el perro. Jóder, era tu hermano!
Pensaba para mí mientras reñía a Flai por mearle la pierna.

Del barrio, de toda la vida, y con tres hermanos
con cuatro viviendas en el mismo barrio.
Manda huevos, esto sí es poesía,
la verdadera que ronda por el mundo.

Y uno tiene el corazón tan de mierda seca
que hasta le parece gracioso el asunto.
Sobreviven por los bares, sentados en los bancos
del paseo, en las terrazas, salen a los balcones
y así, cada uno con su tontería. Muere alguno,
lo comentan y retienen la alegría porque ha caído otro
antes que ellos, y continúa la poesía pura.

Ahora iré corriendo al fulgor de las mariposas,
de los albores del alba y de noches estrelladas
revoloteando sobre la caravana ardiendo
y el plástico achicharrando y adheriéndose
a la piel, los huesos y el alma
del pobre diablo viejo y minusválido.







Gracias por leer.
Hola, Évano.
A veces el ser humano deja mucho que desear, pero creo que tiene mucho que ver, a veces, y por lo que he leído en el poema, con la alienación que se vive en el entorno... Cuando estamos acostumbrados a vivir con esa mierda, al final el dolor no lo olemos ni por asomo...
Un saludete, Samuel.
 

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