Pedro Olvera
#ElPincheLirismo
Muy mal enterrados llevo a mis muertos.
Estos son mis pies, pero no mis pasos
urgentes de volver a tropezar.
Digo mis muertos porque fui de ellos
y ahora son de nadie.
Pero me reclaman como a una soberanía
donde aún la ceniza se resiste
a ser gobernada por el polvo.
Mi rostro está cubierto de inscripciones
que solo las miradas de las calaveras
pueden leer con su lenguaje de espejo:
lo que te ve cuando nada estás viendo.
Se han dejado caer en mí que no soy túnel,
sino apenas el hueco que puede escarbar
para esconderme de la vida.
Una mañana desperté con ramas y pájaros de ciudad.
Y los sentí a ustedes como quien siente
sus raíces queriendo arañar el cielo.
Mi corazón es una fosa común
donde estoy solo y no me doy descanso.
¿Has escuchado a un cadáver con insomnio?
Yo tampoco, pero todo el tiempo.
¿Por qué han elegido su destino
en boca de un poeta minúsculo y renegado?
No tengo más cementerio florido
que este abril sin ganas de llegar a mayo
ni más memoria que el infierno de olvidarlo todo
y la gloria prometida de al fin olvidarme.
Soy el ataúd de mi esqueleto,
pero cuando me abras para despedirte
te encontrarás a ti.
Estos son mis pies, pero no mis pasos
urgentes de volver a tropezar.
Digo mis muertos porque fui de ellos
y ahora son de nadie.
Pero me reclaman como a una soberanía
donde aún la ceniza se resiste
a ser gobernada por el polvo.
Mi rostro está cubierto de inscripciones
que solo las miradas de las calaveras
pueden leer con su lenguaje de espejo:
lo que te ve cuando nada estás viendo.
Se han dejado caer en mí que no soy túnel,
sino apenas el hueco que puede escarbar
para esconderme de la vida.
Una mañana desperté con ramas y pájaros de ciudad.
Y los sentí a ustedes como quien siente
sus raíces queriendo arañar el cielo.
Mi corazón es una fosa común
donde estoy solo y no me doy descanso.
¿Has escuchado a un cadáver con insomnio?
Yo tampoco, pero todo el tiempo.
¿Por qué han elegido su destino
en boca de un poeta minúsculo y renegado?
No tengo más cementerio florido
que este abril sin ganas de llegar a mayo
ni más memoria que el infierno de olvidarlo todo
y la gloria prometida de al fin olvidarme.
Soy el ataúd de mi esqueleto,
pero cuando me abras para despedirte
te encontrarás a ti.
15 de abril de 2026
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