Luciana Rubio
Poeta veterano en el portal
Hace ya algunos años
que podría jubilarme,
pero nomás no lo hago.
No solamente yo,
mis compas tampoco.
A veces en el correo,
una esquela,
alguien se fue al Hades.
Una piensa, ¿cómo?, si ayer fui a su seminario.
Los miro frágiles,
como pompas de jabón.
Estando así las cosas,
solicité tiempo de sabático;
me sometí a una operación
que implicaba meses de recuperación.
Me recuperé, y todavía tenía tiempo.
¿Y que hacía?,
escribía sonetos,
trabajaba laxamente,
veía la caja idiota, fake news,
las aventuras de Trump,
películas y ... comía dulces.
Y la báscula ¡Oh, Dios!
Me recomendaron ir al sicólogo.
Llegamos... a la siguiente conclusión.
Cuando estás sola
con una apestosa rutina:
te evades.
Pareciera que estás libre,
pero no.
¡Estás muerta!
eres un vegetal.
¿Jubilarme?, ¡No!
¡Quiero vivir!
Estar en el ajo.
Como la Poniatowska,
90 años y todavía publica.
Y luego, un día,
una esquela, por correo.
que podría jubilarme,
pero nomás no lo hago.
No solamente yo,
mis compas tampoco.
A veces en el correo,
una esquela,
alguien se fue al Hades.
Una piensa, ¿cómo?, si ayer fui a su seminario.
Los miro frágiles,
como pompas de jabón.
Estando así las cosas,
solicité tiempo de sabático;
me sometí a una operación
que implicaba meses de recuperación.
Me recuperé, y todavía tenía tiempo.
¿Y que hacía?,
escribía sonetos,
trabajaba laxamente,
veía la caja idiota, fake news,
las aventuras de Trump,
películas y ... comía dulces.
Y la báscula ¡Oh, Dios!
Me recomendaron ir al sicólogo.
Llegamos... a la siguiente conclusión.
Cuando estás sola
con una apestosa rutina:
te evades.
Pareciera que estás libre,
pero no.
¡Estás muerta!
eres un vegetal.
¿Jubilarme?, ¡No!
¡Quiero vivir!
Estar en el ajo.
Como la Poniatowska,
90 años y todavía publica.
Y luego, un día,
una esquela, por correo.
