Vivir se vive bien en todas partes,
no hay nada más que ver qué nos rodea,
pues un vergel reluce donde sea
plagado de cultura y bellas artes.
Os hablo de una España de estandartes,
de aromas a la huerta y a la brea;
del loco que luchó por Dulcinea
con sombras de imponentes baluartes.
De pueblos con trigales adosados
a lomas de olivares y de pinos
al pie de retorcidos callejones;
de pueblos recogidos y encantados
en recibir tenaces peregrinos
que buscan revivir sus ilusiones.
Gavase
no hay nada más que ver qué nos rodea,
pues un vergel reluce donde sea
plagado de cultura y bellas artes.
Os hablo de una España de estandartes,
de aromas a la huerta y a la brea;
del loco que luchó por Dulcinea
con sombras de imponentes baluartes.
De pueblos con trigales adosados
a lomas de olivares y de pinos
al pie de retorcidos callejones;
de pueblos recogidos y encantados
en recibir tenaces peregrinos
que buscan revivir sus ilusiones.
Gavase