Davidtextosverdes
Poeta recién llegado
Ángel de la guarda
Y la verdad que no lo entiendo.
Con el amor que te tenía y te sigo teniendo,
¿cómo pude dejarle ir como una cometa por el viento?
Renuncié a ella por el motivo de que le seguía queriendo,
y no quería un dolor constante como sentimiento,
sino un gran amor como recuerdo.
Me odio cada día por la decisión que acabé haciendo,
y hasta día de hoy no logro entenderlo.
¿Por qué no puedo ser capaz de acabar queriendo
de manera sana a quien me hace sentir una persona sin remordimientos?
No pasa un día que no piense en ti,
en si debería verte y te quiero escribir,
pero sé el daño que de mí puedes recibir.
Estoy cansado de ser villano; prefiero ser un secundario para que seas feliz,
y que de mí no tengas un mal recuerdo,
solo que puedas revivir
lo que acabaste sintiendo.
Y te acuerdes de mí
con el corazón bien abierto,
y no con odio de sentir que daño te acabé haciendo.
No sé si haré una canción de esto,
escribí con el corazón, con la razón de la verdad estar escribiendo.
Repito conceptos;
es el reflejo de mi mente de repetir los momentos
que hiciste entrar en mi subconsciente
y también en mi consciente.
Aunque no soy consciente
del bien que me hiciste.
Aunque ahora me duele,
me has hecho mejor persona aunque te odie a veces.
Valdrá la pena el camino y las estupideces
para ser el hombre que mi madre requiere,
y mirarme al espejo y ver reflejado el hombre
que a veces mi familia requiere.
Debo dejarte ir, pero mi mente opina que no es cierto.
Cuando hago free empiezo rapeando con jabón
y luego acabo recordando lo que entró en mi corazón.
Cuando te veía a los ojos
y veía un universo de desconciertos,
me repetía con razón que eso era amor.
Pero no era yo mismo haciéndome daño en el interior,
peor que una hemorragia interna de corazón,
porque esa cicatriz no abre pieles, abre ojos,
y eso es mucho peor.
Darme cuenta que tú estabas hecha para mí,
pero yo para ti.
Recuerdo los momentos en que no podías mirarme,
era porque te gustaba, eso no puede negarse.
Pero yo sentía algo superior en mí,
una manera de querer que me hace no odiarte.
Hagas lo que hagas, serás importante.
A día de hoy no me imagino cómo olvidarte.
Y sé que es muy cobarde
no tirar hacia delante,
quedarme en el pasado como una vieja gloria,
quedándome en lo que fue.
Pero yo no puedo olvidarme
de lo que pudimos ser,
aunque no lo puedo recordar muy bien.
Es una paradoja.
Aunque a veces se me pone la cara roja
por el odio que provocas en mí al verte,
recuerdo ese día en la playa
y se me pasa todo el odio.
Vuelvo hacia lo bueno de mi ser.
Aunque no sea una cadena,
es mi razón de ser, de vivir, de querer,
de existir, de resistir los impulsos que puedo tener,
porque no quiero provocarte más dolor, joder.
Me tengo que despedir en estos últimos versos,
con la misma terminación y determinación
que al principio de esto,
de nuestra historia.
Aunque no encontráramos gloria,
siempre te tendré como recuerdo.
Vivirás en mi corazón hasta que acabes siendo
un recuerdo de mi juventud, solo eso.
Pero a día de hoy sigues siendo mi patrona
al final de esto.
Siempre seré tu ángel de la guarda.
No he hecho estribillos porque mi corazón no aguarda.
Si pudiera dedicarte mil canciones, lo haría,
pero sé que ninguna de ellas escucharías.
Yo nunca escuché a Tayc
y tú nunca supiste de debilidad por esto.
Siempre estuve para ti;
fue el mayor error que hizo este idiota.
Ha sido un placer conocerte.
Al final de todo solo quise quererte.
No fue posible, al menos en este
universo utópico e inconveniente.
Se despide tu ángel de la guarda.
Siempre estaré para protegerte.