Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Decibeles
Decibeles donde por mis manos
en tu espalda
queda escuálida la noche,
pero la pléyade de cuerpos,
igual a la paciencia incandescente
de los alborotos.
Decibeles donde la noche puede
hacerse arquera aparte de muda,
por observarnos en el desenlace
de compaginarnos.
Decibeles donde los imanes
parecen hienas
apareando promesas
o labiales para el sol.
Decibeles
pero nosotros somos; escándalo.
Presumimos de fuego,
en las telarañas de nuestro amor
interminable.
No nos apagamos.
Decibeles donde por mis manos
en tu espalda
queda escuálida la noche,
pero la pléyade de cuerpos,
igual a la paciencia incandescente
de los alborotos.
Decibeles donde la noche puede
hacerse arquera aparte de muda,
por observarnos en el desenlace
de compaginarnos.
Decibeles donde los imanes
parecen hienas
apareando promesas
o labiales para el sol.
Decibeles
pero nosotros somos; escándalo.
Presumimos de fuego,
en las telarañas de nuestro amor
interminable.
No nos apagamos.
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