Francisco Iván Pazualdo
Poeta veterano en el portal
Lo poco que queda de mí
Desangelado el piano,
a las montañas le pudieron quedar
las pupilas hendidas, apuñaladas,
más ciegas que lo abundante
de la noche distraída,
pero le quedan menos guirnaldas
al pensamiento, mi pensamiento,
donde los álamos
quedaron abatidos a la mitad
de la alborada,
que ya no más parpadea
que ya no más, que ya no más.
Lo poco que queda de mí,
lo poco que queda me parece ya se fué, ya.
Desangelado el piano,
a las montañas le pudieron quedar
las pupilas hendidas, apuñaladas,
más ciegas que lo abundante
de la noche distraída,
pero le quedan menos guirnaldas
al pensamiento, mi pensamiento,
donde los álamos
quedaron abatidos a la mitad
de la alborada,
que ya no más parpadea
que ya no más, que ya no más.
Lo poco que queda de mí,
lo poco que queda me parece ya se fué, ya.
::
::