Llegando tarde a La Procesión de los borrachos

Évano

Libre, sin dioses.
No tuvo la culpa el coche amarillo,
quizá demasiada gente para el pobre cacharro.

Quizá haber ido de Barcelona a Cuenca
por Teruel habiendo autovía,
mejores carreteras
y no andar como cabras por montes.

Quizá demasiados bares en el camino,
o tantísimos kilómetros dando brincos.

Quizá salir de Barcelona ya borrachos,
o haber acampado bajo el puente
de las Casas Colgantes, al ladito del río
de veredas de barro y matorrales.

Quizá la helada de febrero,
o las manos congeladas para montar,
bebidos, la tienda de campaña
-¿de quién era. Mejor no preguntar-.

Quizá la Guardia Civil riendo mientras
nos echaba de un lugar tan estrambótico,
haciéndonos perder más tiempo.

Quizá por andar buscando
la Procesión de los Borrachos
y no mirar a tanta gente
que nos seguía.

Quizá por andar con tienda al hombro
entre adoquines, callejuelas y bares.

Quizá porque ya se había acabado,
o por preguntar a gente tirada en aceras,
o no haber hecho caso a ese que nos dijo
"Pero dónde vais que ya s’acabó
y pásame el JB que tengo frío".

Quizá por andar el chófer como cuba,
o no haber preguntado
quinientos kilómetros antes.

Quizá por no decir ninguno de los cinco
por dónde coño vamos por estas carreteras
de tierra, curvas y pedruscos.

Quizá los pueblerinos por mandarnos
'To recto hasta Cuenca".
O por haber acabado con las cuatro cajas
de cerveza del único bar de ese pueblo
de vaya a saber uno dónde estaba.

Tantos quizás fueron la causa
de no haber visto la Procesión.
Pero si lo pienso ahora,
borrachos ya íbamos, y procesión,
desde luego, sobraos.









Gracias por leer
y por pensar.
17/4/26.
 
Última edición:
Jajaja ¡qué cabrón! ¡igualico igualico! .... la única diferencia es que nosotros íbamos desde Madrid :D
La primera vez nos fuimos haciendo auto-stop y con tienda de campaña.
La segunda vez, todos borrachos (y algo más) en un par de coches (la más heavy :cool:) ...terminamos en Valencia.
y la tercera y última, con un amigo.

Ninguna de las veces vi la procesión, pero en todas nos hicimos colegas de las camareras de todos los baretos del callejón "de la fiesta" ;)

Muy bueno, señor Vicente, hasta me ha emocionado trayéndome tantos recuerdos, jajaja.
 
Jajaja ¡qué cabrón! ¡igualico igualico! .... la única diferencia es que nosotros íbamos desde Madrid :D
La primera vez nos fuimos haciendo auto-stop y con tienda de campaña.
La segunda vez, todos borrachos (y algo más) en un par de coches (la más heavy :cool:) ...terminamos en Valencia.
y la tercera y última, con un amigo.

Ninguna de las veces vi la procesión, pero en todas nos hicimos colegas de las camareras de todos los baretos del callejón "de la fiesta" ;)

Muy bueno, señor Vicente, hasta me ha emocionado trayéndome tantos recuerdos, jajaja.

Bueno, la verdad que he omitido que los cuatro amigos, apretujaos en el Seat Fura, un 127 de los años ochenta pequeñajo, casi me matan por los terueles esos de carreteras impracticables ja, ja, ja...

Historias de agüeletes ha, ha, ha...
 
Bueno, la verdad que he omitido que los cuatro amigos, apretujaos en el Seat Fura, un 127 de los años ochenta pequeñajo, casi me matan por los terueles esos de carreteras impracticables ja, ja, ja...

Historias de agüeletes ha, ha, ha...

A nosotros casi nos mata el último tronco que nos cogió en auto-stop la primera vez, ... el anormal iba a pedo y se puso a hacerse un porro a 150 km/h en un tramo lleno de cambios de rasante, nos acojonó a todos..

La verdad es que todas las veces lo pasamos bomba, normal, era el momento y la época de hacer locuras :twisted:
 
No tuvo la culpa el coche amarillo,
quizá demasiada gente para el pobre cacharro.

Quizá haber ido de Barcelona a Cuenca
por Teruel habiendo autovía,
mejores carreteras
y no andar como cabras por montes.

Quizá demasiados bares en el camino,
o tantísimos kilómetros dando brincos.

Quizá salir de Barcelona ya borrachos,
o haber acampado bajo el puente
de las Casas Colgantes, al ladito del río
de veredas de barro y matorrales.

Quizá la helada de febrero,
o las manos congeladas para montar,
bebidos, la tienda de campaña
-¿de quién era. Mejor no preguntar-.

Quizá la Guardia Civil riendo mientras
nos echaba de un lugar tan estrambótico,
haciéndonos perder más tiempo.

Quizá por andar buscando
la Procesión de los Borrachos
y no mirar a tanta gente
que nos seguía.

Quizá por andar con tienda al hombro
entre adoquines, callejuelas y bares.

Quizá porque ya se había acabado,
o por preguntar a gente tirada en aceras,
o no haber hecho caso a ese que nos dijo
"Pero dónde vais que ya s’acabó
y pásame el JB que tengo frío".

Quizá por andar el chófer como cuba,
o no haber preguntado
quinientos kilómetros antes.

Quizá por no decir ninguno de los cinco
por dónde coño vamos por estas carreteras
de tierra, curvas y pedruscos.

Quizá los pueblerinos por mandarnos
'To recto hasta Cuenca".
O por haber acabado con las cuatro cajas
de cerveza del único bar de ese pueblo
de vaya a saber uno dónde estaba.

Tantos quizás fueron la causa
de no haber visto la Procesión.
Pero si lo pienso ahora,
borrachos ya íbamos, y procesión,
desde luego, sobraos.









Gracias por leer
y por pensar.
17/4/26.
Me ha gustado este viaje caótico lleno de tropiezos y contratiempos.

Saludos
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba