SEB-SEB
Poeta recién llegado
Una serpiente corre por mis venas;
desde mi cuello se queda
y, desde allí, me bloquea.
Me ahoga su veneno,
carcomido desde adentro
contamina cada lienzo.
Expulso grandes amarguras
y su ardor me avergüenza.
Asqueado por mi aliento,
me desgarro del cuerpo.
El silencio son tormentas
y gritar me libera.
Con las piernas hinchadas,
tropiezo con cada piedra
y maldigo a mi huésped.
Pero no se inmuta: disfruta,
se ríe ante la falsedad
e intoxica mi realidad.
Caminar me purifica;
ojalá fuera la cura.
Reír me alivia;
ojalá fuera la medicina.
Existir ha dejado de vivir,
y dormir es mi forma de morir.
desde mi cuello se queda
y, desde allí, me bloquea.
Me ahoga su veneno,
carcomido desde adentro
contamina cada lienzo.
Expulso grandes amarguras
y su ardor me avergüenza.
Asqueado por mi aliento,
me desgarro del cuerpo.
El silencio son tormentas
y gritar me libera.
Con las piernas hinchadas,
tropiezo con cada piedra
y maldigo a mi huésped.
Pero no se inmuta: disfruta,
se ríe ante la falsedad
e intoxica mi realidad.
Caminar me purifica;
ojalá fuera la cura.
Reír me alivia;
ojalá fuera la medicina.
Existir ha dejado de vivir,
y dormir es mi forma de morir.