Alzheimer
Escondes las palabras y miras el paisaje
como si fuese el último reducto que te espera,
pero adivino estancias que el nostálgico otoño
no te puede mostrar sin salir de su traje.
Sin palabras te quiero; tanto como viajera
te necesito para recoger del madroño
la sazón de su fruto, cuando la flor el viaje
comienza —el mismo que su antecesor hiciera—.
A los pies del naranjo de refrescantes soles
tu sed calmabas mientras la fronda del frutero
bailaba con el viento y a la luna mecía
entre sombras tempranas y el rumor de bemoles.
No faltó primavera sin camino rociero
o el de Virgen de Cortes, desde nuestra armonía,
hasta que tu memoria se impregnó de formoles
y olvidaste el camino y a tu fiel compañero.
Entre la extinta breva y el higo que madura,
un refugio dorado donde pace la ola
y un ocaso difuso encantaba a la vista:
era nuestra platea para ver su mixtura.
En las cuatro estaciones te quiero con la sola
intención de que evoques con mis versos tu pista,
y sonrías de nuevo encontrando la cura
solo por un momento, y me plantes un hola.
Yo seré la muleta de tus sueños y vidas
cuando el silencio ocupe el recuerdo que olvidas.
Gavase
Escondes las palabras y miras el paisaje
como si fuese el último reducto que te espera,
pero adivino estancias que el nostálgico otoño
no te puede mostrar sin salir de su traje.
Sin palabras te quiero; tanto como viajera
te necesito para recoger del madroño
la sazón de su fruto, cuando la flor el viaje
comienza —el mismo que su antecesor hiciera—.
A los pies del naranjo de refrescantes soles
tu sed calmabas mientras la fronda del frutero
bailaba con el viento y a la luna mecía
entre sombras tempranas y el rumor de bemoles.
No faltó primavera sin camino rociero
o el de Virgen de Cortes, desde nuestra armonía,
hasta que tu memoria se impregnó de formoles
y olvidaste el camino y a tu fiel compañero.
Entre la extinta breva y el higo que madura,
un refugio dorado donde pace la ola
y un ocaso difuso encantaba a la vista:
era nuestra platea para ver su mixtura.
En las cuatro estaciones te quiero con la sola
intención de que evoques con mis versos tu pista,
y sonrías de nuevo encontrando la cura
solo por un momento, y me plantes un hola.
Yo seré la muleta de tus sueños y vidas
cuando el silencio ocupe el recuerdo que olvidas.
Gavase