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Estimado Ramón, parece como si hubieras vivido en el sur. Quizás tu brújula anda estropeada y ya no buscas la estrella del norte, como cualquier marinero de las palabras. Un abrazo
Gracias. Considero que estamos solos ante el abismo del mundo y la vida en sí. El virus, la pandemia lo ha hecho más real para todos. Gracias por tu comentario. Un abrazo
Miro al espejo y veo el rostro del tiempo.
La mañana se levanta sin pereza
y el tímido sol del otoño me espera.
Quiero salir pero tengo miedo
de los lobos que se arropan en los portales,
calentándose con el cigarro de la mañana,
bebiendo café, hundiendo los ojos en su vacío.
Miro al espejo de...
Abrí la ventana del salón.
Allí estaba el paisaje de edificios altos,
miles de rostros anónimos, mirándome.
Hacía calor.
El viento soplaba suave,
pegué el oído a la boca del viento
que me enredó el pelo.
Su lengua, su saliva blanca,
vino a mi corazón
a través de lágrimas espumosas.
Sentí el...
Yo personalmente si tengo el recuerdo de la luz y las hogueras muy presente. Quizás por eso escribo, para no olvidar. Un abrazo y felicidades por tus sentido poético
Una aparición es semejante a un sitio
donde rebota tu mirada,
donde se pierden las órbitas negras
ahí, en la piel,
tal como un enloquecido,
cuando enfurecido,
en la pared apaciguable,
de la celda,
en el pataleo,
se calma
se calla.
Mi cabeza se hunde en el agua
de tus lágrimas y nada en ellas.
Siento placer en la sal que moja
mi cuerpo, en el azul de la luna.
Escucho el eco de las burbujas
que arrastran mis manos y
abandonan mis pulmones.
Veo las líneas rotas por el tiempo
y cuento las grietas que han dejado
las...
G
gracias Ramón, si, conservo el libro. Soy muy inconstante escribiendo, pero no puedo dejarlo, es peor que el tabaco. Siempre me gustó tu forma de escribir. Un abrazo
Arrastra el viento
una bolsa vacía de espantos,
casualidades y acasos,
duendes perdidos que huyen
de la tormenta y se refugian
en los edificios, se esconden
en los armarios
donde también se cobijan
los recuerdos de veranos
soleados junto al mar
al lado de tu cuerpo
bronceado, brillante
bajo...
Entraste en la sala vacía
donde sólo esperan
los enfermos del alma,
porque te duele como nunca.
Y en la sala las puertas
están cerradas, aunque
una sombra se mueve
detrás de la luz que se cuela
por las rendijas, por las esquinas
igual que una araña.
Se entreabre un poco y
la estancia te...
Aquí, al sol
me gusta traerte.
Donde cantan los pavos reales,
para que escuches el agua correr
y la llamada de las lejanas cigüeñas.
Hoy he visto una caminando
sobre el prado de primavera,
con sus piernas como juncos,
saltando sobre la hierba.
Tenía en su pico ramas secas
traídas de otro mundo...
Lo de "mar hervido" es porque en el sur, de donde vengo durante el mes de agosto puedes llegar a sufrir 40 grados, tienes la sensación de que el asfalto se te pega a los zapatos. Gracias por tu comentario
Persiguiendo estrellas
como un niño.
Jugando con la noche,
revoloteando como un pájaro inquieto
como un niño.
Entre mis manos tu mirada
de chiquillo tímido.
Te recuerdo
y la memoria me deja
ese olor a mar hervido
Me levanto rápido.
El reloj me despierta con un aullido.
Camino
En la cocina huele a agua hervida
y a tu cuerpo.
Camino.
En el ascensor miro tus huellas
Coches, semáforo intermitente, ruido.
Soledad camina
hacia la ventana donde las mariposas dejan
su sangre derramada.
Camino
Huelo tu cuerpo...
Oculto el gato entre las piernas del amor
Ignorantes ojos amarillos buscando sueños
Ya murieron todos los reptiles gigantes del patio
No hace calor
No hay noche que se frote las alas
Vibrantes figuras metálicas conquistan los cielos
El gato perdido
clava las uñas en paredes de azúcar...
Dime,
¿De qué color es el mar del norte?
¿Hay estrellas allá donde vives?
Dime
si la gente es igual,
sus dos ojos, sus diez dedos
allá donde duermes
Y, ¿duermes entre sábanas?
Dime
¿Qué arropa tus noches de invierno?
No entiendo cómo puedes vivir tan lejos
He llegado a esta roca blanqueada
con la flecha de matar rota,
balbuciendo palabras.
He venido al mar
buscando una imagen con alas.
Sobre los pies me siento y,
como en los sueños,
más allá del mundo,
el sol se dibuja sobre una sombrilla de flores.
He venido sólo a escuchar
el bullicio de las...
Aún hay niños corriendo por el parque, jugando a la guerra que no conocen, que está por venir.
El sol sigue iluminando aquellos días que pasan en silencio, sin hacerse notar.
El reloj siempre tiene hambre, mastica constantemente, a trozos pequeños, pedazos de mi carne, hinca sus colmillos en...
Aunque mi palabra es incapaz
de traerte,
ahora que no estás y que te necesito.
Aunque si grito otra vez tu nombre
mi voz se pierde
en la ciudad.
Ofrezco la flor, la boca manchada
de leche junto a mi pecho
y este vacío que es útero de amor.
Esta poesía de silencio.