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Intentando salvar a los niños que mueren,
incursiona en combates con fe en la vida
y dirige veloces palabras de fuego
que atraviesan horrores sembrados de túneles.
La razón desafía la oscura maldad
y cercena las dunas roñosas del odio;
aferrado al deseo ambiciona construir
un futuro de paz con...
Amante sin futuro, pobre lumbre,
suspiras por los rayos de la luna
recordando los besos cristalinos
de tu mujer, yaciente en la memoria.
En el desierto vives tu orfandad.
Y por la noche sales a buscarla,
sombrío, rememoras el pasado
viendo cómo se entierra la alegría.
No volverás a verla, bien...
Gracias Alde, muy amable por dejarme tus impresiones.
Nace el texto por un afán de la intuición por descubrir el movimiento, también en la quietud, aunque esto resulte contradictorio en el plano de la lógica o el pensamiento racional. Igual es algo a investigar.
Como señalas, el texto...
ANTES DE QUE TOQUEN A MAITINES
Vemos ahora como nuestro hermano, compungido, se levanta y comienza a andar. Oímos lo que tiene que decir:
—Bien, yo me vine a vivir aquí, apartado de todo, huyendo del mundo, porque en el mundo solo hallé sufrimiento y desprecio. De una manera u otra nunca...
Gracias Eloy, muy amable por dejar tus impresiones.
Todo un misterio el de la creación, mucho de ello apunta al tres como patrón desencadenante, como dices. Aquí abordo el tema desde un prisma totalmente intuitivo, nada formal, más abierto. La cuestión que me ronda al hablar de movimiento, es...
LA AVENTURA DEL SABER
Tratemos de indagar el movimiento conforme describimos la acción.
Tratemos de averiguar Quién es Quién o Qué es Qué mientras todo se transforma.
Decimos que la percepción es movimiento correlativo, simultaneo, en la infinitud.
Dicho movimiento hace aparecer los objetos...
Dedicado a F. Dostoievski
Humillados y ofendidos,
¿ dónde está la justicia ?
Hoy muerde el polvo quien juró venganza,
sin medir consecuencias ni saber
que el corazón se rompe, tras perder
la insobornable bienaventuranza.
Tantos golpes inclinan la balanza.
Él lucha en la prisión por no ceder...
La vida es la promesa de abundancia
en calendarios, sueños por cumplir,
lúcidos en las horas de construir
más y más estaciones con constancia.
Y si hay números rojos, alternancia
de ingresos, cabe entonces admitir
la pobreza, pacientes, persuadir
al corazón, amar sin arrogancia.
Siendo...
CAPITULO I
—Mi cuerpo sirve de morada al orgullo herido. De lo que siento solo puedo decir que son sensaciones. Digo “sensaciones”, porque no sé bien qué decir. El animal herido huye del lenguaje.
—Aquí podemos dejarlo: tú piensas que no estás en un cuerpo, porque no te identificas con él...
Ti… ti… tiri… tan
en las yemas de mi lengua
las tripas de tu madre, Salvador.
Son sus heces claros pececillos
escurriéndose en la clara de mi boca.
Déjame inflar el globo granate,
no temas por la menstruación.
No me hagas sentir culpable, otra vez no,
no me ofrezcas tus tiernas manos infantiles...
Viajan en los vagones tal zombis sin espacio.
Escapan del presente, perdidos en pantallas,
con los emoticonos que anestesian el alma
y fabrican personas, haciendo los apaños.
Rehenes de memorias. En el metro, “marcianos”
que oyen con atención los audios de whatsApp
y no se reconocen; cargan de...
Salió pronto. Llevaba la blusa repleta de flores. Saltaban los pétalos, suavemente, caían sobre los bancos de niebla. El bar estaba vacío. Pidió una copa de coñac. Le ofrecieron el periódico, mientras el colibrí libaba el polen. De un trago apuró el espeso licor sanguinolento. Ardía el polen en...
“… Querido padre:
Hace poco me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. Como es habitual no supe que contestarte: en parte, precisamente por el miedo que me inspiras; en parte, porque en la justificación de dicho miedo intervienen demasiados pormenores para poder exponerlos con una aceptable...
Gracias Eloy, no conocía este lugar que indicas. Sin duda, los egipcios eran grandes conocedores de los mundos sutiles.
Saludos.
Gracias Maramin, me parece bien así.
Saludos.
Mientras duermes, ahuyentas pájaros.
En la claridad de tus ojos puedo ver
y la visión entra en mí
como un fulgor de aguas interminable
en el instante de la noche tras el vidrio.
Mientras duermes, duermen los muertos
en otras estancias
tales efusiones o registros de la memoria:
Tantas historias...
La vida es un juego. No vamos a morir; atravesamos la sombra. Una vez dibujado el círculo, todo es perfecto. Somos escurridizos entre las cuerdas. Giramos como peonzas, entrando y saliendo del círculo, hasta caer en redondo. A veces, vemos que se abalanzan sobre nosotros, con las púas afiladas...
I
De madrugada los pájaros,
hambrientos, picotean los ojos,
terminan con la visión alzando el vuelo;
sostienen el pulso recortando el infinito.
II
El pulso vital es un juego de niños:
sostienes la risa floja de las nubes
girando el ovillo
hasta perder de vista la cometa,
volviéndote azul para...
A mí no me importa
quienes mueren hoy,
es un grave error
pensar en el tiempo.
Siempre he de decir
que viven conmigo;
no canto a la Muerte.
Yo no soy poeta.
De metal, de callado ruido, materia impoluta,
música del órgano que construye la morada
donde celebrar la benevolencia de un padre:
tierna templanza asida al tiempo, sin historia,
arrullo del sol levantado por el aire, esta miel,
sus labios benditos cuando tocan la sonata.
Todo el pesar reunido...
LA AVENTURA DEL SABER
Alguien tras la ventana.
Sabemos que hay espacio por la distribución de objetos.
Y habrá tiempo porque estos se encuentran separados,
recorrerán distancias ya que no permanecen quietos.
Tratemos de indagar el movimiento conforme describimos la acción.
Tratemos...
“… Querido padre:
Hace poco me preguntaste por qué digo que te tengo miedo. Como es habitual no supe que contestarte: en parte, precisamente por el miedo que me inspiras; en parte, porque en la justificación de dicho miedo intervienen demasiados pormenores para poder exponerlos con una aceptable...
Disfruta del paisaje, fíjate que aterrizan
pájaros de cristal. Se acercan a tu boca
libando de tu aliento, dejándose beber;
por tu lengua desatan la lluvia indestructible
de eterna juventud dormida por las nubes.
No podemos tocar la sutil emoción
mientras nos deshacemos mirando tantos árboles...
Me pregunto si puede ser posible
oír la voz del hombre derrotado
por esta herrumbre inútil entregado
queriendo hablar de forma comprensible.
Necesito saber si es compatible
la ingenuidad del ángel inspirado
con la torva visión del magistrado
en demasía estulto e inflexible.
¿Qué dice el hombre...
Antes de ser
enterrada,
la poesía engendras,
con apasionados fotones,
viviendo al límite
de la nocturnidad.
Yo soy
de tu cuerpo
carne,
de tu brevedad
aguijón.
Porque cualquier noche
representa mi encierro,
solo a ti puedo quererte.
Pensamos ojos por células
e intercambiamos un fluido
atravesando la membrana,
que ahora te nombra:
elefante por el caracol
oculto en la campana
-exudado de ti mismo-.
Dos trenzas te sostienen
ningún rostro te ampara
y piensas
que si no fueras campana
no descansaría un elefante
en la concha de...
Lozana y bella forma de decir lo más sencillo y elemental, y por ello sustancial, del saber vivir la vida, siempre con curiosidad, sin tener nada para uno mismo.
Saludos.
Esta insignificancia de decir
por no decir la imposibilidad
de la voz atrapada en roncos muros;
por no decir que son cuatro rabinos.
Oración del lamento interminable;
las reglas lapidadas, rotas cuentas
sobre bocas-luciérnagas-seniles
cayendo en extramuros de Israel.
Construyes el...
Siete clavos ardiendo apuntalan
la verruga;
no puedo incendiar la habitación,
acaso sí pueda reventar los tímpanos
al sapo que me mira
me mira
como si yo fuera
un objeto extraño.
Víctor Jara
se posó
sobre los fusiles del hambre
y cantó
como solo un pájaro sabe cantar
mirando fijamente a los verdugos
que asesinan canciones de cuna.
Sabed de mí los locos
que muero impacientándome por ser
alumbrado por focos
del ansia del querer
sin límites, ni nada que perder.
Mirad mi triste cuerpo
que, atrincherado, larva siempre excusas,
fabrica el anticuerpo
contra ideas confusas
sobre la libertad de abrir esclusas.
Rehén de...
Los caballos aprenden, muy veloces,
a perder las carreras; en exceso
tristes, meditan viendo el gran absceso
de tanta oscuridad que desconoces.
Tú tienes, en tus ojos, los precoces
rayos de eucaristía, el vientre leso
de la luna -hemorragias del proceso
que termina contigo y no conoces-...
¿Por qué esta noche, amor,
a mi puerta golpeas insistente?
¿A quién, a cuál Señor
buscas tú tan ardiente?
Dime, que tu dolor a nadie miente.
Desollada mi piel
soporto pesadumbres y malvivo:
tristísimo anaquel
de miserias cautivo
arrojadiza rama del olivo.
Ahora sajo mi frente
al bruno...
Desvestimos ataviadas soledades
dando a luz, resueltos por el alma,
cuando se posan nuestras manos
hilvanando esta lluvia de gemidos,
las hojas de este frugal calendario
desprendido de nuestros cuerpos.
Pronuncias mi nombre, de nuevo,
voy hacia ti para regresar hacia mí;
junto a las nubes de...
Un cortejo fúnebre de flamencos
que se inventan lagunas,
mientras el pie de Andalucía desplaza cortijos
hacia una mano derecha.
Y una costra sangra por la cabeza de Mandelbrot. Mal dice
una aceituna por mi boca
que Jesús -un marino mercante- regresa por las anchoas,
y la Virgen María...
I
Llega por este silencio
y me ofrece su espalda:
pasa la sangre turbia
como la canción rota
que no quiero cantar.
Así pasa de largo
y no la miro a los ojos
pero cuento las voces
entregándome a ellas.
Oigo al cansancio
cuando me acecha:
acaricio su rostro
y cierra mis ojos
el...
Me pellizco el ombligo; zurea, la paloma
desciende a la cornisa. Con mis dedos estiro
la luz desde el ombligo, desbarato la antena
que transmite frecuencias del color en imagen.
El ombligo en mis manos impregna la pantalla
con la sangre del tiempo que atraviesa mi frente;
al cabo se...
I
Con sigilo, la urdimbre recordando
aquilata la ausencia de los días,
esperando sin mí, languideciendo
sin motivo evidente en los espejos
esquilados de sombra sin imagen.
Extrañado, viviéndome alejado
sin la vida, ausentándome en coronas
de cuchillos y láminas de esponja,
en jardines del sol...
... gordinflón melífluo lepanto estacionado
en la parafina al lado de la pétrida revolución
microespaciointestinal escherichia coli cápside
protéica estupidez renegando ámbares espigados
entre resonancias magenéticas y pechos de cenefas
entre serpientes acorazadas de jazmin pituitario
ahí...
He enterrado el cuerpo
creo que nadie me vio
pero no estoy seguro.
Pretendo despistar al odio
porque me han prometido
olvidar el crimen perfecto,
si cumplo la pesada labor
de enterrar tantos cuerpos.
Salgo a un entierro por noche:
tanta vida para tan poca tierra.
Vendrás esta noche,
silente.
Pondrás en mis manos
el futuro,
y diré que es triste,
madre,
guardar la ropa,
esperar
que tu hijo se haga cargo
del insomnio.
Triste es tocar
la camisa a rayas
y decir Futuro,
cuando quieres decir
Hijo mío, entierrame
en este armario
con la ropa de tu padre.
Es...
Plutonio irisa sus cabellos y acaricia su piel
de terciopelo nitrogenado.
La blanda madrugada del mineral besa la noche,
las pinturas rupestres tatúan los témpanos de hielo,
la nieve pura arrulla en la flora intestinal del cielo;
con suavidad se desprende, en forma de helio incoloro...
Lentamente se apagan las estrellas
y se vuelven oscuros tus cabellos
en mis manos cobrizas tan devotas
que alumbran los raíles del futuro.
Conozco el desafío de estaciones
y la astuta emoción de tu sonrisa
que me pide la eterna juventud
por los años vividos con soltura.
Embobado en tus...