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El mundo que invocasteis para mí
ha cercenado mi carne y mi mente.
Los Paraísos sodomizan a las pesadillas
y sus huesos crecen como ramas para enredarse en comunión.
Los techos oscilan y se pliegan unos sobre otros.
Caen así frente a mi mesa pedazos de ángeles:
sus ojos santos,
sus dedos...
Nos hemos escapado a las islas deformes
que orbitan sobre cadáveres de Atlántidas.
Bastardos de La Mugre,
nacidos a la censura de lechuzas insomnes
que nos infectaron la locura
grabándonosla en la cara interna de las sienes.
Susurramos historias en la lengua de las putas:
tejidas en cardenales...
Cada una de sus patas saborea el mundo,
diminutas o colosales.
Hechas de jeringuillas que cuelgan
de los brazos podridos de los yonquis,
y de rastros de semen enquistado
en los muslos de prostitutas demasiado hastiadas para limpiarse.
El Dios Ciempiés vomitó la humanidad durante "un mal viaje"...
Gracias, Arkeidos :) Sí, es un poema de amor. Pero ya sabes que yo, cuando escribo sobre amor... nunca es el convencional jajaja. Gracias por pasarte por mis poemas.
Por las mañanas,
cuando me siento a desayunar,
ponen frente a mí un plato lleno de grillos apelotonados
y gusanos enroscados en un coito aterrador,
mordiéndose los unos a los otros para despedazarse,
tal y como exige su ritual de apareamiento.
Las hormigas se clavan sus miembros raquíticos hasta...
¿Debería cortarme los labios
y ponerlos en el interior de un sobre para ti?
Quizás algunos órganos
en un paquete bien cerrado:
el corazón de plumas de colibrí;
el hígado que se agita, tembloroso, al imaginar tu mano sobre él.
¿Qué más?
Las páginas apuñaladas por escritura automática
hija de...
No hay nada.
Sólo un brillo a lo lejos
(si es que el espacio existe aquí)
que parpadea y se agita en una danse macabre
con tentáculos extendidos a través de la inmensidad.
Vibran besos de cometas
que destrozan los labios como si arrasaran campos de trigo
en una caída libre.
Y un sexo brutal...
Un amante me suplicó que lo engullese.
<< ¿Qué mayor prueba de adoración puede haber
que la de dejarme formar
para siempre
parte de ti? >>
Pobre Ojos de Asfalto...
le hablaba a una estatua del Paganismo muerto,
¡a un abismo!
Yo,
que en las madrugadas
alimentaba a las cucarachas con sus...
Sólo tú sabes mi verdadero nombre,
ese tan antiguo que el mundo se ha vuelto incapaz de pronunciar.
Y cuando aletea sobre tu lengua
lo hace también a través de todos los caminos de mi cuerpo,
a través de esas nuevas sendas que abriste y que se convirtieron en cicatrices.
Veo en tus ojos la...
Fingal, como la poesía es subjetiva, aunque yo piense en algo concreto el escribir, cada uno debería interpretarlo a su manera. El significado literal y verdadero de un poema es muy íntimo :)
¿Para qué dormir
si os arrodilláis a los pies de mi cama
con los ojos como platos
y las uñas clavadas en mis sábanas?
Y luego susurráis
y laméis mis huesos con murmullos atropellados que apenas entiendo.
¿Para qué dormir
si aún fuera de mi cuerpo
veo cómo os encaramáis sobre él
y grabáis en la...
¿Quién recuerda cómo es la pre existencia? Si son nubes que se extienden infinitas para ocultarnos de los mundos vivos, o si bien es un Infierno que nos entrena en el sufrimiento y la catástrofe antes de que el peso de nuestros huesos corruptibles se tropiece con ellos. Si nadamos en una...
[AVISO: lenguaje vulgar]
Es un ataúd barato.
Las termitas lo roen con facilidad
y no hay ningún forro de satén que les dificulte el camino.
No es más que una caja.
No hay seda,
ni flores
ni almohadón.
No me han puesto mi mejor vestido
ni se han molestado en adecentar mi cadáver.
El carmín de...
En sueños vi la encarnación
de todo lo que sería mi yo
fuera de este cuerpo real:
una sirena con la cola roída,
la piel surcada de cicatrices
que relucirían
al fundirme con la palidez verdosa del agua.
Mi pelo
sería un sudario de corales translúcidos
y de las escamas viejas que los peces...
Muy buen poema. A mi modo de ver, es un poema a la esperanza, porque nunca sabes qué destino puedes encontrar tras "una caída libre". En la ignorancia del futuro, siempre queda la posibilidad de que el mundo se abra brillante ante ti con promesas de triunfo.
Saludos.
El mundo está surcado de tubos
que almacenan todos sus colores.
A veces la luz los quiebra,
se introduce en ellos
y los vuelve rígidos;
cobran existencia material.
Las estrellas y el ruido,
atraídos por su movimiento agresivo,
se unen a esa nueva estructura
que antes no era más que un reflejo...
- Cuando cese la lluvia,
¿qué harás?
Cuando el sol se levante de su sepultura de nubes
y la niebla se disipe,
¿a dónde huirás?
¿Acaso puedes escapar de esta vida deforme?
Vayas a donde vayas,
te susurrarán al oído lo que realmente eres.
Incluso tu propio "yo" se burla
de esas ansias de...
Si alguna vez fui un ángel,
he vomitado toda la luz que tragué en el Cielo.
Mis fluídos han sido sustituídos por una sangre fría,
punzante,
soberbia en su decadencia,
monstruosa.
Si alguna vez fui un ángel,
algo ha pelado mis alas hasta hacerlas afiladas;
alas de hueso negro que se abren como...
Clavo las manos en mis entrañas.
Saco esmeraldas y amatistas
que,
deliberadamente,
arrojo a los cerdos
y veo cómo se hunden en su baño de lodo.
Para ellos no son más que un brillo muerto,
adornos quizás,
que se tragarán sin más
tal y como harían con cualquier otro desperdicio.
Me apoyé sobre el muro de piedra
con la esperanza de que su frialdad
y su dureza
apagaran estas voces.
Siento a los fantasmas morder y desfigurar
todo lo que en mí debería de ser
puro.
El más esquelético resplandor de calma,
al final,
acaba sangrando
para alimentar bestias que ya daba por...
En mis sienes y tras mis ojos
relampaguean luciérnagas psicópatas,
rojas y plateadas.
Algún día abrirán mi carne en busca de su libertad.
Mientras tanto,
se acumulan en forma de bilis,
bilis que me obligo a tragar;
que el mundo, la religión y las convicciones tatuadas
me obligan a tragar...
(ADVERTENCIA: Lenguaje soez)
Finalmente ocurrió lo que me temía. Erik se dejó devorar poco a poco durante sus viajes astrales. Los tomó de nuevo como una droga, y su alma quedó dividida en cientos de fragmentos a través de los cuales se filtraba la oscuridad primigenia del mundo incorpóreo...
Cuando la luna está ciega, él aparece.
Es grotesco, sin nombre. Ni siquiera merece un rostro.
Un astro podrido lo vomitó en mi camino.
Fue su último esfuerzo antes de desvanecerse en el infinito;
el ahogo,
los excrementos previos a la muerte.
Eso es él: sólo los desperdicios alienígenas de una...
Yo creo que es bueno :) Es demente, brusco, sin cuidado por la forma porque parece escrito en un momento de pasión, como cuando tienes que plasmar un amasijo de ideas sobre el papel antes de que se desvanezcan.
¿Habéis visto alguna vez
las cenizas de sol que jamás llegan a apagarse?
Así es él...
Es el canto de los pájaros
que anuncia la mañana.
Camino de madrugada por calles que huelen a alcohol y a lluvia,
y el murmullo de gorriones que se han abandonado al insomnio
me hace sonreir,
como una demente...
Yo,
aún tan joven,
y ya he vivido miles de vidas,
cada una más vacía y confusa que la anterior,
y he muerto miles de muertes,
cada una más insípida que la anterior.
Ahora no sopla más que una brisa raquítica
allá donde antes rugían tempestades.
Estoy exhausta de sentir demasiado
a lo largo de...
Erik había aprendido a controlar sus viajes fuera del cuerpo; a huír de los fantasmas por los que antes se dejaba arrastrar, en su dolor, en busca de algo que le hiciese olvidar el motivo por el que el peso de la carne se le hacía insoportable. Y ahora se despegaba de su consciencia en calma...
Erik vivía en el último piso de un edificio alto, antiguo y sucio. Por dentro, a pesar del aparente abandono de la fachada, todo era mármol y lámparas anaranjadas que envolvían los pasillos en el ambiente de los palacios de Las Mil y una Noches.
Pero al entrar en el apartamento de Erik, la...
No soy un ángel guardián,
ni la doncella virginal de las leyendas de tu infancia.
De mis rizos jamás brotarán lirios
y mi piel nunca relucirá con la castidad de las perlas.
Mis labios saben a ajenjo y sexo,
no a miel
ni al canto de los gorriones.
Soy la bestia que late bajo la piel silenciosa...
Me duelen los dedos
de juntar una y otra vez los pedazos del mundo.
De ponerle vendas inútiles
que enseguida vuelven a teñirse de esta suciedad sanguinolenta;
heces y lágrimas.
De besar heridas que jamás se cierran
y mancharme los labios de enfermedad.
No,
este sufrimiento merece una eutanasia...
Una noche, de mi pecho surgieron escorpiones.
Nacidos del corazón,
se abrieron paso con sus pinzas y aguijones
a través de todos mis tejidos.
Rompieron piel, venas, incluso huesos,
sólo para encaramarse sobre mi cuerpo resquebrajado
y mirarme entre el odio y la súplica,
como si me exigieran una...