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POEMA I
Soy ese escritor mediocre
que intentó hacer poesía en tu nombre
y solo salían mutilaciones de tu ser.
Soy un fiazgo...
Y nunca hizo falta admitirlo
porque desde un comienzo sabía
que la poesía nunca alcanzaría a abarcarte.
César Espenzer
LA INFILTRADA
Alguien toca a mis oídos
y veo que vara en mi parada.
No sé cómo se ha infiltrado,
cual espera pronto su llegada.
Y de andares no sé mucho,
intempestiva su mirada,
pero si me habla yo le escucho.
¿Quién es esa que me manda?
Algo ocurre con mi cuerpo,
eso es claro y atardece.
Me...
LA HABILIDAD
Qué habilidad tenía para destruir al poema
que un día le mandé un ramo de prosas
y me lo escupió a versos;
sin embargo, ella, ella me quería,
me quería y
me quería solo para si;
obviamente sabía de los dones de un escritor,
mas yo la amaba,
y la amaba por sobre todo.
Pero...
POEMA IV
Y qué tal
si te quedas conmigo
esta noche,
si te desnudo el pensamiento
y poco a poco
te hago el amor verso a verso.
¿Pondrías una excusa
si introduzco el amor
en cada letra que emana
de mi cuerpo?
Embriaguémonos, entonces:
dame del licor que produce
tu sonrisa.
Quiero recorrerte...
CARTAS A VALERIA
Estoy, como siempre, sentado en mi escritorio, intentando escribir algo y la historia es la misma, solo se me ocurre tres cosas: café, cigarros y tu nombre. Lo sé, soy increíblemente patético, pero eso ya lo sabías. Al parecer el sol ya no se oculta más en tus costillas, ahora...
EL MISTERIOSO CICLO DE SU PESTAÑEO
En el misterioso ciclo de su pestañeo
mis manos divisan el universo abstracto de su pelo
mientras dibujo el amor con su aliento
en la constelación trasera
De su habitación, tan fugaz ni visto, como el viento.
Hacemos del sistema solar algo propio
donde sus...
A LAS CUATRO DE UNA MADRUGADA
Cómo explicar lo que siento a las cuatro de la madrugada
si los cerezos dejaron de caer en un noviembre
y el viento sopla fuerte rompiendo mi alma delicada.
Se ha ido, es cierto… y tal vez ya nunca regrese,
mis manos extrañan la blancura de su cuerpo;
como la flor...