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Llueve, y en el obstinado recital del agua que desciende, hallo el eco fiel de mi soledad, vacía, tan quedo menos colmada de pensamientos que, como nubes densas, rehúsan disiparse. Aquí dentro de mi incorpórea sombra soy espectador de una vida que no acaba de recompensar mis desvelos, y que...
Luz viva es,
Blanca en todo su cenit.
Ya ha dormido el sol varias veces
desde la ultima vez que le hice versos
y sin embargo las letras no durmieron nunca.
Encima de astros y plenilunios
aun destella en rosa vibrante
de mi soledad desvelada,
no tengo voz de sobra
ni lienzos de brillo.
Carezco...
¡Saludos cordiales! Gracias por leerlo. El personaje encarnado sacó lo más estetico de su corazón hasta el final, desafortunadamente no de forma permanente. Agradezco inmensamente su comentario. Espero nos sigamos compartiendo arte.
Gracias, je, je. Lo maravilloso de la poesía y ficción; es que podemos encarnar a muchos personajes complejos.
Espero este haya sido enterrado como deseaba. ¡Abrazos de letras!
Me moriré, pronto
y con las ultimas fuerzas te escribo un poema
Nunca te dije lo hermosa que te veías,
ni lo inteligente que eres.
Pasé toda la vida de esas sensibilidades;
No pensé en comentarte que eras un ángel en la boda,
Que ese vestido blanco era perfecto no por él, sino por ti.
Jamás te...
Cuentan por allí, que en las sombras plútonicas sigue deslizandose el arco sobre las cuerdas del violin. Las lagrimas del gitano caen y la luna se llena y le consuela con su grisaseo brillo.
¡Excelente debut! estimado Señor.
Fue la luz, sin más, la que más resplandeció
aquella disipó las formas ensombrecidas de la noche.
La luz tiene alma de mujer, de bella mirada
Y voz mágica.
La mujer tenía alma de doncella querube,
musa, inspiradora, de leyenda
como las que escribían los hidalgos
como las que eran...
Entró como una luz atardeciente,
supongamos que por una ventana.
Era un recuerdo con alas de ave
y una forma de hablar como de ángel.
El recuerdo traía consigo un pensamiento
y en el: su forma de sonreír,
tan bella como una primavera sin final;
también venia su mirada,
inspiradora y de mujer...
Amanecía,
me sentaba en la cama
mis manos hacían la primer travesura
y le descubrían de las sabanas.
La luz del sol, como versaba Sabina
entraba como ladrón por la ventana
con una brillantez plateada.
Paradójicamente
el sol le dibujaba sombras.
Trazados oscuros en su cuerpo de mujer;
su...
Dios encarnó,
en mujer, inteligente y lozana;
nos tocamos el alma y la divinidad
encontramos que somos más que seres.
Dios me besó,
y desde entonces me acuerdo
que todo lo que es color canela es color de Dios
y cada madrugada me entrego
a dormir ansiando soñarle.
Creo… que me gusta...
Desde los altos cielos, ha venido llamativa,
vi su par de ojos marrones y yo he venido a casarlos.
Luz mía iluminada,
como su apellido materno encierra la palabra “Bello”,
pero luz libre para quererme y darme vientos.
Un corazón que desea fundirse en el suyo
y darle ciencia de amores;
de...
Trato de simular un gesto de sonrisa;
ante cada despedir,
vestida la voz de un “nos veremos”.
Oculta un alma de hombre oscurecido;
esconde la obra de tu alma en otra;
encúbreme un azul que sujeta estrellas
de tono gris, sin brillo ante la ausencia de…
Si, de ti.
Si se trata de desear...
Hermosa la noche que sabe que le sabes que es noche,
Recompense tu conocimiento con dulces sueños y fuerzas recuperadas,
Permita que, no sé si Dios o el karma,
si la vida o el cielo
Bendigan con el poder de mi fe a tu merced tan hermosa,
Y que sea el desternillar tu música,
el viento de tu...
Más cálida que ese abrazo del viento del verano,
es la mirada sobre mí, de ella.
Florecen campos de amores pasionales en mis praderas,
arrullan sus palabras mis sueños por las noches.
Pensar en ella es devolverme la quietud
incluso después del paso de un huracán.
Su voz melifica el viento...
En vez de una noche triste,
escribiré una poesía a lo lindo.
Lindos tus ojos, ¡hermosa! desde que despiertas
y más despeinada, por las mañanas.
En una época donde fácil es dedicar
cuanto escribo a encerrados finales;
pondré las letras a componer sobre
libres adagios de amor musical.
Como...
Muchas gracias por recorrer mis versos, es curioso que me inunda un deseo de retornar al mar. Un saludo cálido desde un valle ubicado en el centro del mundo.
Infinitas e inmensas gracias, profundamente agradecido de esta respuesta. A ella le dedicaría todas mis letras de ser posible, allá me espera allá frente al mar.
Mi Emperatriz es como el sol,
una luminaria a la que otras almas
tan de hombre como la mía, adoran,
le prometen templos y sacrificios,
componen canciones bajo su inspiración;
intentan demostrar más rudamente su hombría.
Yo no sabía que existía el sol,
sin embargo, sin saberlo siempre...
Como todo aquello que siempre temiste regresé,
en tus innumerables desvelos
me pediste no llamar a tu puerta;
sin embargo, soy tu inevitable porvenir.
Cuantas veces no quisiste ver el sol poniéndose,
todo para no recordar ciertas cosas
aun así aquí me tienes,
tan certero como que al día le...
Me soy mi propia sombra,
Pues oculto de mí camino la propia luz que me irradia;
Así como soy los pasos oscuros de los vicios
que entorpecen mi andar y me defenestran en alguna calle olvidada.
Yo me soy el amante que te busca a las salidas de tu esposo,
mismo que habla de moral escapando...
Súbito, como la muerte de un recién nacido,
se volvieron de roca tus palabras.
Ya no pétalos perfumados de una mente enamorada;
ya no los deseares de dos locos juntos.
Como suelo marchito se secaron tras el olvido
y sin sonrisas fueron recibidas por nuestras caras.
Petrificaste apodos de...
Emperatriz por coronarse
Nadie duerme imaginándola, oh, bella Emperatriz.
Sobre el mismo sol puesto esta su trono,
Y cada fibra musculada de mi corazón le es vasallo,
Felizmente dados, bebiendo amor del oro del cáliz.
Conquistó mi vida por la puerta de letras,
Bombardeó de versos mis...
Estaba escrito que ibas a olvidarme,
que de mis cartas no ibas a acordarte;
y mi rostro a ti iba a extrañarte
al verse en él expresión fallecida por perderte.
Tuyo fue el poder de parar las horas,
de hacer que dieran cerezos las moras
y condenar al olvido amorosas notas,
todo por razón...
-U-
Tu sombra se hizo fuego,
en el momento que cerraste esa puerta de espacio.
No hubo más suelo bajo tus pies,
caminas suspendida, más bien flotas.
Los libros de la biblioteca se llenan de hojas en blanco
después que los lees.
Ahora ya no hablas,
no te miento, tú, no hablas, ¡Tú...
¡Sí! de matices están llenos los desamores, donde se guardan en oro los buenos momentos y se beben en aguardiente los terribles, en ese camino hacia convertirse ambos en extraños.
Allí me di cuenta,
me enteré en ese preciso instante
que no habrían más cartas perfumadas,
no volvería a voltear al atardecer
pensando en que también lo miras.
La margarita del jardín, de falta riego
ha secado sus pétalos.
Ni vuelve a querer el viento suspender
tu falda al cruzar la esquina...
Y ya veo el venir, en tropel a mi memoria, las respingadas figuras de cuervos de piel humana.
Sencillamente una gran forma de construir con letras un reflejo de la experiencia. Un gran saludo y manifiesto el deseo de ver más de estos poemas de su autoría.
1
Donde el frío ha acunado, donde la noche ha parado;
donde los sueños deciden darse muerte y las soliviantas
cantar réquiems.
Aquí he sobrevivido, pues aunque tirite, estoy cálido,
más que ayer y sin embargo menos que mañana;
porque los vientos se han llevado algo que era mío,
yace sin...
Es un inmenso agrado que la disfrute, de ella tengo tantos versos... y a ella le envío cada estrella que se posa sobre nosotros todas las noches para que sean adornos en su recamara cuando cierra sus ojos al dormir.
Niego rotundamente cualquier relación con ella.
Por el honor de la sortija y la pureza de nuestro lecho.
El altar de los esposos que las sabanas cubren en la recamara.
Juro por mi traje negro de marido que jamás sudé la piel de otra señora.
En ningún momento mis labios relamieron otros...
Con la mente derrumbada,
pero entre las piernas un gozo.
Con los hígados llenos de todo eso que me mata,
pero más calmado.
Durante las noches, miradas al asbesto que me desea un cáncer.
Las mañanas, un café sin olor por culpa del olor a otro sexo
con el que no tengo anillos.
En el...
Vuelen palabras, vuelen;
crucen raudos los crespos de la plutónica obscura y velen.
Que el viaje puede sonar raro, que incluso a burlarles lleguen;
pero para llegar a sus oídos, palabras vuelen.
Si las nubes se interponen a la vista, borrosas,
recuerden con imagen el afecto que a ella le...
U
Al corazón, ¿Engañarle? ¡Imposible!
Un polígrafo fue dado a todos por natura
El palpitar desenfrenado e invisible
Y que en ocasiones nos hace la vida más dura.
Una vez estuve de pasos bajo la lluvia
Convencido a no dar nada por “una ella”
Y me empujó esa electricidad hacia ella ese día...