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Con elegante y grácil movimiento
da finura a la mano que lo lleve
y la gracia en el aire que se mueve
aparece sutil en suave viento.
La mejilla que muestra el sentimiento
y muda su color de blanca nieve
se protege con él del que se atreve
tan siquiera a posarle el pensamiento.
A la hechura de...
Soneto para mi amigo Antonio,
ilustre y generoso mexicano.
A veces es difícil responder
estando el corazón emocionado,
él sabe que del mar, al otro lado,
te encuentras y motivas su querer.
Tus versos me han llenado de placer
y aquí los recibí. De mi costado
se sale este soneto que ha volado
al...
Viene el agua a espejar los arrayanes,
a vestirse de luna y filigrana,
con el ansia sensual que se desgrana
al aire perfumado de galanes
de noche. Entre los arcos musulmanes
la luz hace la sombra y se devana
en cien formas de plata y se agitana
enlazada en murmullos con hilvanes.
Qué silencio...
Tú sabes que te quiero y de la herida
del arado que hiende mi barbecho,
que deseo roture por derecho
y se tuerce por cosas de la vida.
Tú sabes que en mi senda oscurecida
caminé casi siempre por lo estrecho
tropezando en la piedra pero el hecho
es que nunca me odié por la caída.
Tu sabes...
A Lomafresquita
Vehemente canto que el hada procura
al bosque luciérnaga y al alma sosiego
y por la cascada del agua más pura
la voz se derrama con cálido fuego.
Un albor serrano la noche conjura,
por las lomas llega de súbito y luego
aleja la sombra que es fría y oscura
y los arroyuelos...
Venía por el aire su doblar
en la tarde de aquel hermoso día,
como cantos llegados de alegría
tal si fuera un precioso conversar.
Y fue entonces también como soñar
que al mirar en el puente la sombría
corriente caudalosa parecía
hasta el Miño quisiera ya ser mar.
Y en ese recital del...
Reseca me has dejado la mirada
que olvida por tu causa el parpadeo,
sin agua de una lágrima asomada
y así ni tus vacíos ya los veo.
Mis ojos si no estás son casi nada
pues solo son dos cuencas y yo creo
que tengo la pupila emponzoñada
con el dulce veneno del deseo.
Si acaso en esta noche...
Cuento como me cae gota a gota
el dolor en mi alma destilado,
como licor amargo acidulado,
del peso del mercurio y la derrota.
Cansado desafino en cada nota
de mi adagio terrible y angustiado,
arrítmico, de un tempo desairado
y de una partitura que me agota.
Es tan vivo el dolor que se me...
Sangre de hombres atroces corre por mis venas,
Mi corazón lo sabe, mi seso lo presiente,
Si corazón y seso no me mienten,
Soy el último eslabón de esta cadena,
Que arrastra el ser humano en su condena.
Esa herencia malvada, delincuente,
Alimenta mi sangre en su torrente,
Con toda la maldad que...
Ahora me siento viejo, como las piedras,
Laja de pedernal tallada por la mano,
De un hombre primitivo, un ser humano,
Que nunca se arrodilla ni se quiebra.
Cansado de tensar la ruda cuerda,
Que amarra mis demonios más cercanos,
Correcto en casi todo, un hombre ufano,
Que ni espera un futuro ni...
Un adiós me fue siempre desconsuelo,
nada importa el motivo de partida,
pues me vi con la triste despedida
como niño que pierde un caramelo.
¡Marcha amigo tranquilo con tu anhelo!
a tu lucha ferviente y encendida
que mi mano la llevas extendida,
la tuya agradecí, ¡bien sabe el Cielo!
Y llévate...
Vibra el eco en tu pecho del amado,
del alegre susurro y de la queja
y tu alma esponjada nada ceja
ante la buena nueva o mal recado.
Todo cabe en tu oído ya cansado
al ocaso rojizo que se aleja
en la sombra que tanto se asemeja
al vacío de cuando no has estado.
Nunca miras a nadie de reojo...