lesmo
Poeta veterano en el portal
Venía por el aire su doblar
en la tarde de aquel hermoso día,
como cantos llegados de alegría
tal si fuera un precioso conversar.
Y fue entonces también como soñar
que al mirar en el puente la sombría
corriente caudalosa parecía
hasta el Miño quisiera ya ser mar.
Y en ese recital del campanario
a la hora precisa del rosario
mi ribera española enmudeció.
Pregunté del porqué se silenciaba
y el viento portugués me contestaba
con el Ave María que sonó.
en la tarde de aquel hermoso día,
como cantos llegados de alegría
tal si fuera un precioso conversar.
Y fue entonces también como soñar
que al mirar en el puente la sombría
corriente caudalosa parecía
hasta el Miño quisiera ya ser mar.
Y en ese recital del campanario
a la hora precisa del rosario
mi ribera española enmudeció.
Pregunté del porqué se silenciaba
y el viento portugués me contestaba
con el Ave María que sonó.
NOTA: Este soneto es una versión ampliada en español de un poema que publiqué en idioma portugués en el Foro La Torre de Babel bajo el título "A conversa dos sinos".
El Miño, el río gallego más caudaloso, es frontera natural en el norte de Portugal con España. Allí, en sus riberas se puede disfrutar de un fenómeno muy hermoso que es el sonido de las campanas de una y otra margen. Las de la margen portuguesa entonan el Ave María.