En el infierno se cierne,
un anochecer inmenso,
de fuego y caldera,
de frío y olvido,
entre las grietas,
las fauces ansían cuerpos aún más vivos,
porque no hay condena sin lamento,
no hay perdón, porque nunca existió,
heridas en la carne esconden,
aquellos ángeles caídos,
guardan sus...