MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
................
Quédate lejos pero no tan cerca,
deja que tu presencia me vislumbre
para que la vida no se acostumbre
a ver tu ausencia en esta fría alberca.
Quédate cuando tu soledad terca,
pronuncie tu fiel renombre en la cumbre
cuando el poema se desacostumbre
a ti, porque nuestro fin se acerca.
Quédate cuando mi tonto prejuicio
se convierta en un irradiante orgullo
para arrastrarte al indudable juicio.
Quédate cuando pierdas el arrullo
del tiempo, cuando suene con desquicio
un adiós en medio de este murmullo.
María.
Última edición: