MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
Te escribí sin conocer tu respuesta,
en medio del otoño acariciando
la soledad que venía adulando
en silencio, y la mirada funesta.
Esa era yo, con la contrapropuesta
del destino, perdida, murmurando
las palabras que llevo naufragando
en mi mundo senil que aún me arresta.
Que todavía caen hojas mustias
donde se escribe cada decepción
posando todas mis frías angustias;
de un amor inmensurable, a excepción
de aquellas tardes frágiles y amustias
que añoraba mi inane corazón.
Marián González*
A un desconocido.
Última edición: