No es lo mismo estar buena para gustar, que gustar de la buena comida. De hecho, a mí, como a tu tía, me parecen cosas generalmente incompatibles pero, quien algo quiere, algo le cuesta y, sarna con gusto, no pica ni palos con gusto duelen tampoco, y en fin, que con su pan se lo coma, o que coma sin pan, pero esté más buena que el pan.
Sabroso sonetillo.
Saludos