Maroc
Alberto
Fraga fue el sucio censor de los poetas,
indigente tijera de tortura,
un capón, chulo, puerco y sin las metas
que tiene el agua limpia, linda y pura.
Veneno venenoso en malas setas,
injerto de fantasma en la basura,
mocos, rabia, ladrón de las maletas,
rey de caca, del miedo y la censura.
Es tu mano el cercén de la cuchilla,
el potingue cortante de la mano
que escribe sobre paces o guerrilla
como el furtivo vuelo de un milano.
Pero vendrá la flor que no se humilla
a cercenar tu cuello de tirano.
Fraga, inquisidor maestro del tijeretazo con Franco, censuró a los siguientes poetas (entre otros): Gabriel Celaya, Luis Marré (y otros cubanos), Luis Izquierdo, Lázaro Santana, José Antonio Labordeta, José Fernando Dicenta, Antonio Amoneda, José Batlló, Rafael Alberti, Jaime Gil de Biedma, José Miguel Ullán, Manuel Aragón, Francisco Vélez Nieto, José Elías, Juan Pablo González Martín, Luis Riaza, Carlos Álvarez...
A partir de 1970 se dejaron de someter los libros a consulta previa y se presentaban a deposito directamente, con lo que el Ministerio no tenía más opción que autorizarlos o proceder a su "secuestro".
Fuente: archivos del Ministerio de Cultura.
indigente tijera de tortura,
un capón, chulo, puerco y sin las metas
que tiene el agua limpia, linda y pura.
Veneno venenoso en malas setas,
injerto de fantasma en la basura,
mocos, rabia, ladrón de las maletas,
rey de caca, del miedo y la censura.
Es tu mano el cercén de la cuchilla,
el potingue cortante de la mano
que escribe sobre paces o guerrilla
como el furtivo vuelo de un milano.
Pero vendrá la flor que no se humilla
a cercenar tu cuello de tirano.
Fraga, inquisidor maestro del tijeretazo con Franco, censuró a los siguientes poetas (entre otros): Gabriel Celaya, Luis Marré (y otros cubanos), Luis Izquierdo, Lázaro Santana, José Antonio Labordeta, José Fernando Dicenta, Antonio Amoneda, José Batlló, Rafael Alberti, Jaime Gil de Biedma, José Miguel Ullán, Manuel Aragón, Francisco Vélez Nieto, José Elías, Juan Pablo González Martín, Luis Riaza, Carlos Álvarez...
A partir de 1970 se dejaron de someter los libros a consulta previa y se presentaban a deposito directamente, con lo que el Ministerio no tenía más opción que autorizarlos o proceder a su "secuestro".
Fuente: archivos del Ministerio de Cultura.
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