Maroc
Alberto
El tiempo se paró por un momento
trayéndonos dolores de agonía,
cejó su deliciosa melodía
volando caprichosa por el viento.
Tu muerte fue morir el sentimiento
que marcha a una lejana lejanía
sin decirnos que nunca nos vería
llorar, llorar, llorar con el lamento.
Tuviste que ser tú que nada hiciste;
sólo cantar tu vuelo de paloma
regando con los cantos de azucena,
tuviste que dejar al mundo triste
desde la altura inmensa de tu loma
que nos dejo el sabor a yerbabuena.
trayéndonos dolores de agonía,
cejó su deliciosa melodía
volando caprichosa por el viento.
Tu muerte fue morir el sentimiento
que marcha a una lejana lejanía
sin decirnos que nunca nos vería
llorar, llorar, llorar con el lamento.
Tuviste que ser tú que nada hiciste;
sólo cantar tu vuelo de paloma
regando con los cantos de azucena,
tuviste que dejar al mundo triste
desde la altura inmensa de tu loma
que nos dejo el sabor a yerbabuena.
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