Ansel Arenas
Poeta que considera el portal su segunda casa
A los que no somos guerreros,
ni mercaderes....
Los peces y las aves
no juegan, ni copulan,
embriagados mueren
bebiendo el vino
oleaginoso
de los que envenenan
y calientan el planeta.
En esta centuria
sobre la tierra y bajo
las aguas,
los mercaderes
amos de la guerra ,
continúan haciendo
que la muerte del amor
huela a petróleo.
A los que no somos
mercaderes ni guerreros
de la selecta especie,
no debe sorprendernos,
que para los amos
antes de la próxima
centuria lleguemos a ser
menguadas unidades
de carbono,
si no paramos su barbarie.
ni mercaderes....
Los peces y las aves
no juegan, ni copulan,
embriagados mueren
bebiendo el vino
oleaginoso
de los que envenenan
y calientan el planeta.
En esta centuria
sobre la tierra y bajo
las aguas,
los mercaderes
amos de la guerra ,
continúan haciendo
que la muerte del amor
huela a petróleo.
A los que no somos
mercaderes ni guerreros
de la selecta especie,
no debe sorprendernos,
que para los amos
antes de la próxima
centuria lleguemos a ser
menguadas unidades
de carbono,
si no paramos su barbarie.
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