lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Luceros encendidos son vuestros ojos,
alumbran mis noches y mis días,
desorientando a las sombras
que huyen heridas.
Como bailarinas de terciopelo
danzando en las estrellas
así son las pupilas, brillantes y negras,
de mi hija María Luísa.
En mi hija Charo,
azulea el agua del mar,
y lucen en su mirada
gemas verde esmeralda.
¡Ay, espejos del alma mía!
cuando os contemplo...
entre suspiros beso los cielos.
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