Camy
Camelia Miranda
La distancia es esa circunstancia que se nutre aferrándose a los esteros de la noche, es nuestra compañera y cómplice absoluta, que nos abona con su melodía, quizás para no perdernos del todo.. .![]()
La noche canta
Abre sus ojos tibios
Sus motivaciones de fuego
Sus deseos dulces y complacientes
Y extendiendo sus tersas plumas
Sonriendo canta
La noche canta
Crecen trinos
Crecen flores
Pero mi corazón es un deshielo incesante
Que se abre como una inmensa ola
Ardiendo entre mis manos
Cada vez que tú te posas
Lentamente entre mis ansias
La noche canta
Hay intensas palpitaciones
Que se elevan como truenos por mi sangre
Y mi sangre ardiendo como un relámpago
Se hunde dulce y silencioso
Entre las tibias evocaciones que se queman
En mi contracturada
alma
La noche canta
Un intenso deseo se abre como una cruz
Un intenso pájaro de fuego crepitando en la distancia
Y tu imagen cae lenta y dolorosa
como una fulgente flecha
que lentamente me disuelve
entre sus aspas
La noche canta
Esta noche que calcina, muerde, y jamás descansa
Hoy solamente... tú y solo yo
Los eternos y caústicos amantes
Los que se funden como un solitario
y convulsionado grito
A pesar de su inflexible, de su inmutable
Y agónica distancia
(x)
Tus versos Ivan, nos llevan por ese caudal que llena las manos en medio del espectro nocturnal. En cada estrofa lustra el profundo universo que nos acontece; la distancia es lapidaria por todos sus costados cuando ya nada es posible entre dos almas.
Tremendo cierre doliente que profusa su expiración inevitable.
Leerte siempre es un lujo
Recibe un abrazo y toda mi admiración
Camelia