Ermenegildo Tiraboschi
Poeta que considera el portal su segunda casa
De neuronas y lenguas sediciosas
se gestó un chip de hiel, quintaesencia
de un monstruo digital, sin la apetencia
de flores o endebleces presuntuosas.
En los vahos de ideas deshonrosas
descubrió su filón de inteligencia.
De humo y espejos fue su pubescencia,
que hoy convierte en siluetas asombrosas.
La duda humana es mísero estandarte
que las hordas binarias del silicio,
pacientes, regurgitan a su antojo.
Hay arte en cuatro patas bajo un arte
y a la carnal, pasiva en el fornicio,
del pecho le brotó un cadáver rojo.
Cabe aclarar, para los puristas, que la palabra "chip" figura en el DRAE. No soy amigote de las llamadas “rimas fáciles”, pero es lo que ha salido (“es lo que hay”, como se dice en mis pagos).se gestó un chip de hiel, quintaesencia
de un monstruo digital, sin la apetencia
de flores o endebleces presuntuosas.
En los vahos de ideas deshonrosas
descubrió su filón de inteligencia.
De humo y espejos fue su pubescencia,
que hoy convierte en siluetas asombrosas.
La duda humana es mísero estandarte
que las hordas binarias del silicio,
pacientes, regurgitan a su antojo.
Hay arte en cuatro patas bajo un arte
y a la carnal, pasiva en el fornicio,
del pecho le brotó un cadáver rojo.
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