danie
solo un pensamiento...
Anda un hidalgo caballero,
con un gallardo e ilustre corazón,
de un caminar garzón
disputa el guerrero
la batalla del impávido acero
del destino burlón.
En el palenque sosiego
arremete una herida
de los ojos de fuego
de su amor, erradicando la vida
y su vidorria luida.
El cruzado cae muerto
por los designios de un yerto
y su enajenable amor;
lesión punzante de un gran clamor,
sin escrúpulos por el desamor.