Monje Blanco
Poeta recién llegado
Entre mis dedos se desliza suavemente;
besa mis labios, muere con cada suspiro.
Inspiración de poetas, que a falta de musas
se sumergen en la atmósfera nublada de su habitación humeante;
mientras escriben algún verso, alguna pesadilla.
Es eterno compañero,
en las noches junto con amigos,
es un perfecto anfitrión para tales reuniones;
en la mañana cuando me levanto,
junto con el frío rocío del amanecer,
el humo de mi cigarrillo florece desde su universo de entierros.
Uno tras otro se suceden,
cuales kamikazes, mueren unos tras otro
por entregar placer a quien morirá tras ellos.
Cuando camino solo,
por la ciudad monótona,
el cigarrillo es un faro que alumbra mi pasar por la existencia,
un faro que apagará mi vida poco a poco,
un faro que se ha llevado mi dinero por tantos años,
y que me hará pagar el precio más caro.
Mi habitación está viciada,
el aroma a tabaco lo satura todo,
una tos eterna,
un cansancio extremo,
pero en fin,
de esto se trata el libre albedrío...
Nota: Como se darán cuenta, soy un adicto al cigarrillo; un fumador empedernido, le dediqué este escrito para desahogarme un poco, espero que les agrade, no tomen en cuenta los viciado de los versos, sino el trasfondo...
besa mis labios, muere con cada suspiro.
Inspiración de poetas, que a falta de musas
se sumergen en la atmósfera nublada de su habitación humeante;
mientras escriben algún verso, alguna pesadilla.
Es eterno compañero,
en las noches junto con amigos,
es un perfecto anfitrión para tales reuniones;
en la mañana cuando me levanto,
junto con el frío rocío del amanecer,
el humo de mi cigarrillo florece desde su universo de entierros.
Uno tras otro se suceden,
cuales kamikazes, mueren unos tras otro
por entregar placer a quien morirá tras ellos.
Cuando camino solo,
por la ciudad monótona,
el cigarrillo es un faro que alumbra mi pasar por la existencia,
un faro que apagará mi vida poco a poco,
un faro que se ha llevado mi dinero por tantos años,
y que me hará pagar el precio más caro.
Mi habitación está viciada,
el aroma a tabaco lo satura todo,
una tos eterna,
un cansancio extremo,
pero en fin,
de esto se trata el libre albedrío...
Nota: Como se darán cuenta, soy un adicto al cigarrillo; un fumador empedernido, le dediqué este escrito para desahogarme un poco, espero que les agrade, no tomen en cuenta los viciado de los versos, sino el trasfondo...