A un ser muy especial

wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Saludos bella Nancy!
Sin duda ella es lo más grande que nos ha sido dado
un tesoro invaluable, luz que siempre está encendida
es lo más hermoso que pudo haber creado Dios
es nuestra madre, yo adoro la mía, ay! que sería de nosotros
si un día nos faltara.
Me uno a este bello homenaje para esa mujer santa que todo lo da
por sus críos.
abrazo en la distancia y mis felicitaciones por tu arte,
cariños,

ligiA
 
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE





Dan ganas de acariciarla....
Qué hermoso!

Abrazos y felicidades de corazón a corazón.

Palmira
 
Que her
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com


Que hermosa manera de expresar tanto agradecimiento a ese ser único e inigualable llamado madre
Esa persona que todo lo merece y todolp que podemos darle se nos hace poco, disfrutar y Bendecir a una madre siempre aqui en la tierra y cuando partesev uel un angel que cuida cada paso y te acompaña en cada hora del dia.
Bendiciones y No pudiste expresar mejor cada sentimiento, me quito el sombrero Un abrazo Nancy es muy grato leerte
UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE


 
Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.
Sublimes y tiernas letras al ser de amor puro y verdadero,cariños.
 
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE


Todo un recital de hermosos sentimientos, que se van condensando en este poema para acabar con una sublime dedicatoria y un grito de reconocimiento y amor. Hermosísimos versos.
 
Saludos bella Nancy!
Sin duda ella es lo más grande que nos ha sido dado
un tesoro invaluable, luz que siempre está encendida
es lo más hermoso que pudo haber creado Dios
es nuestra madre, yo adoro la mía, ay! que sería de nosotros
si un día nos faltara.
Me uno a este bello homenaje para esa mujer santa que todo lo da
por sus críos.
abrazo en la distancia y mis felicitaciones por tu arte,
cariños,

ligiA
Así es Ligia como siento a la mía con toda su ternura en mis días, lo es todo y me alegra que tú también sientas a través de estas letras la cercanía de la tuya. Un gran abrazo para ti bella amiga.
 
Ayyy Nancy, emocionas hasta la última fibra del alma, leerte es humedecerse la mirada de sentimiento intenso. Nada mejor que una madre, nada más acariciante y protector, una madre es lo mejor de lo mejor. Ayyy qué versos más sublimes y bellos, me han encantadooooo. Besazos mi querida amiga, con muchísimo cariño y muchísima admiración...Muáááááááá y requetemuáááá...
Muchas gracias querida lomi por llegar a estas letras que expresan todo mi amor hacia ella, y aunque todos los días son para ella, hoy lo subo especialmente. Un gran abrazo.
 
Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.
lindo y merecido poema, tan bellas letras que solo se compara al amor de madre... un beso Nancy por tu delicia de escrito.. y qué vivan las mamitas por tus día.
 
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Siempre me conmueve la magia de tu poesía amiga, pero esta se lleva la corona, así que a partir de hoy serás mi Hada Nancysant Mis abrabesos gigantes que te abarquen el alma. Gracias por escribir así.
 

Archivos adjuntos

  • FB_20160425_11_25_55_Saved_Picture.jpg
    FB_20160425_11_25_55_Saved_Picture.jpg
    133,1 KB · Visitas: 124
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE


Mucha inspiración y arte hay que tener para escribir esta poesía.Muchas he leído
y pocas me han impresionado tanto como esta.
Saludos cordiales con admiración de un poeta que empieza a caminar por este
mundo de poesía.
 
Precioso poema y hermoso regalo a la madre. Ha sido muy placentera la lectura de este rítmico poema.
Me gustó todo él, pero quiero destacar estos sensacionales versos:

Revela la grandeza conquistada,


en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Versos que definen la dulzura y el esfuerzo titánico de una madre. Mucha lírica rezuman tus versos, amiga mía.
Felicidades y un fuerte abrazo.

wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE


 
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Quede maravillado en estas lineas mi bella Nancy, que desborde de sensibilidad y cuanto talento, que mas puedo decir que no se a dicho, te dejo mi afecto infinito dulce amiga.
 
Gracias Nancy por colgar esas bellas palabras halagadoras como exalto a la madre, esas mujeres llenas de amor inconmesurable que ni aun caben en las noches de desvelos, un gusto leerte.
 
Nancy, mi apreciada poeta y amiga:
Es imposible permanecer indiferente a la profunda emotividad que emanan tus líneas. Ella es una heroína, y uno se deleita al saber que existen seres humanos así, todavía. Sublimes versos. Muchas Gracias por compartir. Recibe mi saludo afectuoso y un cálido abrazo. Enhorabuena.
 
Última edición:
wYREPj122-q1sr-G-VVkDqPCvJL-RaaSUuinNkcXSpLoHmm-D0NEy07PbiBAWNL_QVqiAVwO6JIeY1niLoKrEjf-JYkp9fy5YcLMKXGl4x7czY5V-DLR3fUSFBN38Vs2by4p4Sc




A un ser muy especial


UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Hay una mujer en todas las ventanas,

en todas las puertas de mi vida,

acude con presura, ella es sin retraso,

es paisaje y a la vez asoma un mundo

que se agranda...

Pues lleva adentro y sin cansancio

el mecanismo del día y de la brisa.

Tierna cuando germina su gentil saludo

y manifiesta el grácil entusiasmo

en sus ojos, en su pelo y sus mejillas.

Suele reposar el ruido interno en su mirada

con el urgente pálpito del rezo

y el parpadeo del silencio de inmediato

es la aventura de la nube,

con la bendición del cielo.


Revela la grandeza conquistada,

en la pequeña medida de sus manos,

carne orlada de rastros y de huellas,

que reafirman las venas del cariño.

Manos del tacto y del afán que han dado

formas y trayectorias a los caminos,

y a las bandadas de sueños en lo alto

que han porfiado el vuelo como alondras

en cada giro de la tierra que da su trigo.

Manos que alzan el ánimo quebrado

en cada adiós que eleva en sacrificio

y manos que moldean el abrazo

en dulce oferta,

con las dignas marcas de los hijos,

con los dedos ciegos, pero abiertos

al próximo futuro del sembrío.


Hay una mujer pletórica de sonrisas,

son su armadura..., la más blanda;

tiernas partículas en el aire

que logra desechar su cuerpo herido,

con ellas ha combatido fiascos

de valientes y las miradas a toda vela

que arrastra la distancia hacia otro azul,

mientras la estela de todo lo que arranca

queda en el refugio de su sangre protegido.

Con ellas alarga miles de horas aún felices

y otras con menos suerte, desafíos

de los ayeres sin bocetos que vive el cuerpo,

con ellas vence soledades,

con ellas viste los vacíos.


Hay una mujer con gracia sosegada,

indefectible desde afuera hasta el espíritu,

rodando en la jornada,

en el quehacer diario, en lo sombrío,

con intimidad frondosa en primavera,

natural en los otoños amarillos,

definida ante la actitud del tiempo,

cálida ante la terquedad del frío.


Y hay una mujer experta en la tarea

de amar con la frecuencia de segundos,

su amor es de alma sin restricciones,

es de sentimiento sin contratos,

su amor es con el único objetivo

de pasar por mi vida con existencia pasajera,

mas por mi alma con presencia eterna,

por ser infinitamente ella, MADRE MÍA.









UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE



Nancy santiago Toro
Derechos Reservados©
www.nancysantiagotoro.com



UZ5HoJ9WTrECdOvt4DJu_rmtbs7W-1UzbpYdGUuk5EdE-j5mZaFhuUNMG39KcVV3pT5qzQSzhpPYXKPmdspCxWhDIbjmDcuOCVzzojezAzcttXyJGYRjtxMCNRG652j2dKddLzE


Un bello poema de amor para ese ser tan especial, pero a mi me recordó a mi abuela. Un saludo cordial
 
Preciosos versos Nancy, me encanta la admiración que les imprimes, esa mirada de mujer a mujer, que reconoce virtudes, que te hace identificarte y reconocer algo tuyo en ella y algo suyo en ti, a esas mujeres incansables que dan todo por sus retoños, tu madre debe estar orgullosa al leerte, saber cuanto amor genera en ti y cuan agradecida estás a la vida por ser su hija, un enorme placer leerte, besos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba