Megara900
Poeta que considera el portal su segunda casa
En ti tuvo espacio lo prohibido y lo muerto
como un rugir de montañas y un despertar de mareas.
En ti se atrincheraron las noches con claridad de lluvia
y el vendaval que no perdona la paciencia de los sapos
ni la amargura de mis claveles resignados.
En ti la vida tuvo menos espera
y el amor hizo grande
tu resurrección y tu entrega.
Eras, casi, el abismo enaltecido
y eras también el grito,
la bien amada locura
cuando me pensaba solo.
Fuiste
mi magnolia preferida,
fundadora dulce, abandonada mía.
como un rugir de montañas y un despertar de mareas.
En ti se atrincheraron las noches con claridad de lluvia
y el vendaval que no perdona la paciencia de los sapos
ni la amargura de mis claveles resignados.
En ti la vida tuvo menos espera
y el amor hizo grande
tu resurrección y tu entrega.
Eras, casi, el abismo enaltecido
y eras también el grito,
la bien amada locura
cuando me pensaba solo.
Fuiste
mi magnolia preferida,
fundadora dulce, abandonada mía.