Estimado Gustavo: en una primera lectura entendí que la pena era del árbol, y que se hace jugo cuando lo cortan y sale la resina. Ahora bien, al leerlo en alto se da uno cuenta de que ahí hay un relator "que"; es decir, "la cual", y que debería conectar con un verbo más allá de la oración yuxtapuesta explicativa
. Pero, puesto a pensar sobre el tema, al acabar esta frase no encuentro ese verbo, sino otro relator "que", por lo cual no me conecta. Supongo, entonces, que te referirás al verbo "echar" (sin hache); es decir, que "la pena echa jugo". El jugo de la pena serán las lágrimas, y como hablas de las pestañas, creo que irás por ahí. Si se trata de este pequeño fallo, pues no pasa nada: se corrige y ya... Pero a lo mejor estoy yo equivocado, y realmente no he entendido bien la metáfora. Que no se entiendan bien las metáforas a la primera no es necesariamente un gran fallo en los poemas: poetas tan grandes como Edgar Allan Poe (con El Cuervo), Samuel T. Coleridge (con la Rima del Viejo Marinero) o incluso el más excelso de la lírica mundial, San Juan de la Cruz, tuvieron que escribir tratados para explicar algunas de las suyas, bien conscientes de que quizás nunca llegaran a ser bien entendidos. Un saludo, amigo.