María Rentería
Luna en Acuario.
¡Sí!
Abrázame muy fuerte,
con los brazos del alma abrázame…
Abrázame como la febril hiedra
que por amarrarse a la pared la hiere,
abrázame como musgo a la piedra
cuando a ella neciamente se adhiere.
¡Sí!
Cobíjame junto a tu pecho
como a un pajarillo herido... ¡cobíjame!
Tu palpitar y el mío se hagan uno,
que tu piel tibia caliente mi esencia,
que mi corazón delirante y tuno
aleje sus miedos en tu presencia.
¡Sí!
¡Libérame! Rompe mis ataduras
y de mis indecisiones libérame.
Yo quiero que tus brazos amorosos
sean la nave en la que haga mi viaje,
donde mi ser indómito y hermoso
se eleve en un vuelo grácil, salvaje.
¡Sí!
Abrázame muy fuerte,
con los brazos del alma abrázame.
Abrázame muy fuerte,
con los brazos del alma abrázame…
Abrázame como la febril hiedra
que por amarrarse a la pared la hiere,
abrázame como musgo a la piedra
cuando a ella neciamente se adhiere.
¡Sí!
Cobíjame junto a tu pecho
como a un pajarillo herido... ¡cobíjame!
Tu palpitar y el mío se hagan uno,
que tu piel tibia caliente mi esencia,
que mi corazón delirante y tuno
aleje sus miedos en tu presencia.
¡Sí!
¡Libérame! Rompe mis ataduras
y de mis indecisiones libérame.
Yo quiero que tus brazos amorosos
sean la nave en la que haga mi viaje,
donde mi ser indómito y hermoso
se eleve en un vuelo grácil, salvaje.
¡Sí!
Abrázame muy fuerte,
con los brazos del alma abrázame.
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