claudiorbatisti
claudiorbatisti
Yo te había visto algunas veces, cuando nos cruzábamos sin que tú repararas en mi presencia; entonces, tracé mi plan. Como un gran simulador, pasé por tu lado y rocé tu mano por descuido. Te embriagué con mi perfume que se te pegó cual una segunda piel; con fingida pasividad, me dejaste deambular sobre tus sinuosas curvas. Y cuando ya te sentí vencida, levanté la mirada y me metí en la tuya hasta adueñarme de tu alma.
Claudio Batisti